ESCUELA DE LIDERAZGO

ESTUDIO DE CAPACITACIÓN A LIDERES

Dones espirituales

Dones ministeriales

Dones Motivacionales

Empezamos a desarrollar el estudio

El Fruto del Espíritu

«Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley»

Gálatas 5:22,23

 ¿A qué apuntamos en nuestra vida espiritual?

 ¿Qué aspiración tenemos para nuestras propias vidas?

 ¿Qué es lo que soñamos alcanzar?

  Podemos hacer la pregunta de otra manera:

 ¿A qué apunta el Espíritu Santo en nuestra vida?

 ¿Cuáles son las aspiraciones que él tiene para nosotros?

 Estamos deseosos de alcanzar esas metas?

¿Qué es fruto espiritual?

Fruto espiritual es el resultado de un proceso de crecimiento espiritual del cristiano verdadero a través de una perseverante actividad espiritual como la oración, lectura de la Palabra de Dios. Buscando en lo posible no dejar de congregarse.

Definitivamente, todo cristiano nacido de nuevo y lavado en la preciosa sangre de Jesucristo deberá buscar manifestar el fruto del Espíritu Santo que es el amor y como consecuencia el resto de las características que lo acompañan, es decir gozo, paz, paciencia, benignidad, fe, mansedumbre y templanza.

Nuestro Señor Jesucristo enseñó claramente que el cristiano verdadero se lo conocería por sus frutos.

En Mateo 7:16-17 dice: “Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos? 17Así, todo buen árbol da buenos frutos, pero el árbol malo da frutos malos”.

Asimismo la verdad espiritual de que la voluntad del Señor es que los suyos puedan llevar mucho fruto, para la gloria de Dios.

En Juan 15:8-9 dice: “En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos. 9Como el Padre me ha amado, así también yo os he amado; permaneced en mi amor”.

¿Cómo se puede ver que un cristiano lleva fruto espiritual?

El cristiano verdadero no solo debe ser un buen cristiano sino parecerlo.

La evidencia más clara es la manifestación del amor de Dios, en su vida.

Este amor no es el amor terrenal que el mundo conoce. Es decir el amor sensual y emocional que es condicional y que se acaba y es tan difundido en los medios de comunicación masiva como el cine y la televisión a través de las telenovelas. Este amor emocional nace de la naturaleza caída del ser humano y solo permanece y está condicionado a la respuesta del ser a quien se ama; por lo que cuando esto no ocurre entonces viene el rompimiento y se acaba el amor natural. Responde a la siguiente afirmación: «…te amo mientras tu me ames o porque mereces mi amor».

En cambio, el amor de Dios o amor ágape (del griego «agapao»), tiene la virtud de ser eterno. Manifiesta ampliamente el carácter del Señor.

En Jeremías 31:3 dice: “Jehová se manifestó a mí hace ya mucho tiempo, diciendo: Con amor eterno te he amado; por tanto, te prolongué mi misericordia”. Por tanto las características de este amor son que es eterno e incondicional.

El amor de Dios responde a la afirmación: «…yo te amo aunque tu no me ames…”.

Evidentemente para el mundo impío esto llega a ser una verdadera locura. El Señor desea que sus hijos manifiesten en su vida este amor de Dios.

¿Es posible manifestar el fruto del amor de Dios frente a un mundo materialista y muchas veces hostil?

Ciertamente para el hombre natural es muy difícil ya que nuestra naturaleza carnal nos inclina a responder mal por mal, violencia por violencia, etc.

Por ello necesitamos el poder del Espíritu Santo y su llenura constante para vivir una vida que lleve fruto abundante. La Palabra de Dios, enseña que lo imposible para el hombre es posible para Dios.

En Lucas 18:27 dice: “Él les dijo: Lo que es imposible para los hombres, es posible para Dios”.

Recordemos que el Señor por eso mismo, envió el Espíritu Santo, para que su amada iglesia pueda recibir poder. Podemos discernir que lo que en nuestra naturaleza carnal es imposible, con la llenura del Espíritu Santo se hace posible.

En Hechos 1:8 dice: “Pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra”.

¿Cuáles son las características que diferencian el amor de Dios del amor emocional o terrenal propio de la naturaleza caída?

La Palabra de Dios enseña claramente que hay una gran diferencia entre el amor terrenal propio de la naturaleza caída; y el amor de Dios perfeccionado en sus hijos. Mientras que el amor terrenal o mundano es pasajero y condicional; el amor de Dios es eterno e incondicional. Pero, alguien podría pensar que, como el amor de Dios es incondicional y eterno, entonces se puede pecar indiscriminadamente y su amor permanece igual; lo mismo que la salvación en el Señor.

Si piensas así; ¡NO TE ENGAÑES! Dios no puede ser burlado. Lo que el hombre siembre esto ciertamente cosechará.

En Gálatas 6:7-8 dice: “No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará. 8Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna”.

El amor de Dios por las vidas permanece inalterable, pero así también la ley espiritual continúa: el pecado separa al hombre de Dios; y la persona que practique el pecado jamás podrá llevar fruto abundante y agradable al Señor. Y lo que es peor; no podrá heredar el reino de Dios o ser salvo.

En Gálatas 5:21 dice: “…envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios”.

El amor de Dios se halla descrito en Su Palabra en forma muy clara. En un pasaje bíblico se expresa la radiografía del amor de Dios.

En 1 Corintios 13:4-7 dice: El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; 5no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; 6no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad. 7Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta”.

El cristiano sincero y verdadero buscará de corazón ser lleno del Espíritu Santo y del amor de Dios, y conforme vaya buscando y creciendo en el Señor, estas características se irán manifestando en su vida. Lo contrario será una vida sin fruto espiritual viviendo en la carne.

¿Qué otras características del fruto espiritual que es el amor existen?

 ¿Cuáles son?

La meta central a que apunta el Espíritu Santo es el fruto: Gálatas 5:22-23. Estudiemos estos versículos con bastante cuidado.

OBSERVACIONES PRELIMINARES

Quisiera recalcar cinco observaciones que son importante para nuestro entendimiento de este texto.

El primer lugar, el fruto es del Espíritu Santo. En ningún momento Dios llama al creyente a producir este fruto por un esfuerzo humano. Es el Espíritu Santo que entra en lo subconsciente e inconsciente de la persona (donde la misma persona no puede llegar) y va limpiándolo. corrigiéndolo, reorientándolo. Lo importante en este proceso es que el creyente deba colaborando con el Espíritu Santo. 2 Co 3:18.

El segundo lugar, este fruto no es instantáneo. El Espíritu Santo a través de un proceso va desarrollando  este fruto en nuestra persona. El uso de la palabra metamorfosis en 2 Co 3:18 y Ro 12:3, nos demuestra que el cambio es gradual y no instantáneo.

El tercer lugar, el fruto del Espíritu Santo es permanente mientras los dones son temporales. El fruto del Espíritu Santo que es el amor no solamente durará este tiempo sobre la tierra, sino que será la única cosa que podremos llevar al cielo.  Al morir los dones cesarán. 1Co 13. Es por eso que Pablo en 1 Corintios 14:1  recalca que el amor tiene preeminencia sobre los dones.   

El cuarto lugar, mientras la Iglesia precisa de los dones para el servicio, solamente puede vivir por el fruto. Se debe subrayar que ambos son de gran importancia. Sin embargo, lo que da vida a la Iglesia, es el fruto. El fruto es el cemento que une el edificio.

El quinto lugar, el fruto del Espíritu Santo es el amor y este tiene cuatro facetas muy distintas. La primera tiene que ver con la vida interior, o sea gozo y paz. La segunda y tercera tienen que ver con nuestro acercamiento a los hermanos y vecinos: paciencia y benignidad, bondad y fe. La última tiene que ver con nuestro carácter: mansedumbre y templanza.

VIDA INTERIOR GOZO  PAZ profundidad relación con DIOS

ACERCAMIENTO A OS DEMÁS PACIENCIA, BENIGNIDAD BONDAD FE, PROJIMO

CARÁCTER MANSEDUMBRE TEMPLANZA PERSONALIDAD INTERIOR YOOOOO

GOZO Y PAZ

¿Qué es lo que significa estas dos palabras? Examinemos su sentido bíblico

a) El amor que no se vive con gozo y paz no es el amor, sino el legalismo del deber. Ro 12:11.

b) La vida interior es importante para el Espíritu Santo porque de allí nacen las Aguas Vivas Jn 4:14

c) No debemos confundir lo sensual con la vida interior. El hombre mundano se deleita en convertir sus apetito y sentidos en objeto de placer. Entre creyentes hay muchos que confunden el bienestar de sus apetitos con el gozo. Algunos piensan que andan bien cuando están disfrutando de sus sentidos, y si no lo están sufren depresión. No olvidemos que el gozo y la paz continuarán en el cielo, aunque nuestros apetitos y sentidos desaparecerán con la muerte y resurrección. 

d) Mientras el estado físico y psíquico afecta la vida interior produciendo, por ejemplo, cansancio y depresión, la vida interior puede y debe estar por encima de esa contingencia. Es decir, el gozo y la paz son experiencia de la vida interior y tienen facetas psicológicas, pero son mucho más que una mera experiencia psicológica.

En consecuencia, el gozo no se debe confundir con la alegría. La alegría es el placer que uno siente cuando todo anda bien física y psíquicamente. Aún más, es el placer que deleita al embriagado cuando toma demasiado alcohol. La alegría se pierde cuando se sufre una enfermedad o una crisis; un dolor o una depresión. El gozo, por contraste, continúa aún en medio del sufrimiento.

Tampoco el gozo es placer y bienestar. Algunos piensan que el gozo es el placer que se siente durante una buena comida. O cuando se está cantando bastante y hay un espíritu alegre. En muchas iglesias se trata de levantar el espíritu con muchos coritos, pensado que eso es el gozo.

¿QUÉ ES EL GOZO?

Es el deleite y encanto de una relación vivida en armonía entre el cristiano y Dios.

Es el entusiasmo espiritual que uno experimenta al ver al Señor, descubrirlo y sentirlo cerca. Mt 13:44

Es el placer de ver que la voluntad del Señor se cumple, aún en medio de sufrimientos. Hch 13:52 (48-49); es el regocijo que se siente cuando muchos se convierten. Lc 10:17; 15:7; Hch 15:4.

En muchos casos el gozo se conoce y siente en medio de los sufrimientos. Es un deleite con lagrimas. Fil 2:17, 1P 1:6-9.

¿QUÉ ES PAZ?

Digamos primero lo que no es. La paz que describe este pasaje no es la ausencia de conflictos, como en un cementerio. Tampoco es el tomar vacaciones de la realidad, o ose el escapismo. Tampoco es callarse y evadir los problemas.

Es la tranquilidad sobrenatural de una orquesta que va tocando en medio de una tempestad. Es esa armonía frente al conflicto. Jue 6:23. Paz es la resolución del conflicto, es decir, la armonía entre personas Ro 5:1; Ef 2:14-15.

La paz es la armonía interna. Fil 4:7; Col 3:15; 1 Ts 5:23. La paz interna es esa coherencia personal que ha permitido a la persona, como resultado de la obra del Espíritu Santo, llagar a una resolución de sus conflictos interiores, una limpieza de su conciencia y un saneamiento de las cicatrices afectivas.

PACIENCIA Y BENIGNIDAD

Notas preliminares:

La paciencia y benignidad no son virtudes apreciadas en nuestro mundo en la sociedad de consumo. Aquí pensamos en ciertos valores que nuestra sociedad exalta: por un lado el macho conquistador y por otro el dinamismo del activista.

Nuestra sociedad de consumo apunta sus metas hacia la producción de bienes y muy poco al desenvolvimiento de buenas relaciones humanas. El énfasis de la educación está en las buenas notas que debe sacar el escolar, el título que alcance el universitario, los objetivos que produce el hombre de negocios. Todos vivimos en el afán de conseguir cosas. Muy pocos estamos deseosos de vivir.

Por otra parte, la complejidad de la sociedad urbana crea un ambiente de individualismo que produce apatía hacia el otro.

¿QUÉ ES LA PACIENCIA?

Veamos primero lo que no es:

 No es quietismo. Para algunos la paciencia consiste en no hacer nada. Es decir, no meterse, no opinar, no ensuciarse.

No es resignación o fatalismo. Esto es muy semejante a lo anterior. Para ciertas personas la paciencia es aceptar la situación tal como está sin ningún deseo de cambiarla.

No es autocontrol. Para algunas personas la paciencia es la capacidad de frenarse frente a decisiones, acción y proyectos que precisan realización. Es decir, medir bien el tiempo. Este es el concepto estoico.

Veamos entonces lo que es en sentido bíblico.

La paciencia, según la Biblia, es la perseverancia en la tarea dada por Dios, aún cuando otros hayan desertado.  

Es aguardar la ira y el enojo frente al mal que haga el otro, con el fin de darle a la otra persona la oportunidad de arrepentirse, mejorar y crecer. 1 Co 13:7. Se usa este concepto de paciencia en al Antiguo Testamento al hablar de que Dios esta tardo para la ira Ex 3:6; Ef 4:2.

Paciencia es tener una visión clara del fruto de Dios, que nos lleva a actuar en la oportunidad y el momento que Dios precisa. Aquí paciencia precisa de un concepto histórico de lo que Dios quiere hacer con su Pueblo.

Aplicación: Para que el creyente crezca en la paciencia, es importante que al mismo tiempo aprenda a leer los signo de los tiempos y el Reino del Señor. El creyente tiene que ubicarse dentro del calendario y la agenda de Dios.   

¿QUÉ ES LA BENIGNIDAD?

Conocemos por mencionar lo que no es:

Para algunos benignidad significa nada más que la capacidad de ser sociable o amigable. No es eso, y tampoco es sólo la virtud humanitaria o estoica de poder darse al otro.

Veamos lo que es, en sentido bíblico:

Es el amor de Dios que fue y es derramado en nuestros corazones para abrirlos hacia otros. Ro 5:5

La benignidad es una disposición de amor hacia todos, aún aquellos con quienes no congeniamos. Es una disposición a ser «dulce». Esta disposición rompe las barreras de clase, raza y cultura, y nos lleva a congeniar con personas con quienes humanamente no lo hubiéramos hecho.

La benignidad es ser sensible en el amor. Es la capacidad de escuchar y estar atento al otro.

BONDAD Y FE

Observaciones preliminares

La bondad y la fe son una extensión de la paciencia y la benignidad. Las cuatro están íntimamente ligadas una a la otra.

En cierto sentido la base para la bondad y la fe es la paciencia y benignidad.

¿QUÉ ES BONDAD?

Veamos lo que no es:

No es el sentimentalismo. No es, por ejemplo. sentir lástima por un mendigo y darle una limosna. Tampoco es la filantropía de un humanista. Es decir, no es la necesidad del hombre la que nos mueve.

Veamos lo que es en sentido bíblico:

Ser bondadoso es hacer lo bueno, es decir, hacer lo que el Espíritu Santo desea hacer, con el fin de beneficiar a la otra persona en forma integral.

Ser bondadoso, como fruto del Espíritu Santo, tiene como enfoque la voluntad de Dios. En otras palabras, es la extensión del carácter de Dios a otro hombre. Por consiguiente ser bondadoso es tratar de cumplir la voluntad e Dios para el otro hombre.

¿QUÉ ES FE?

Veamos lo que no es:

No es credulidad. La fe aquí no es la ingenuidad de un niño tonto. Tampoco es la dependencia neurótica de un vago. Existen demasiados evangélicos que piensan que al «descansar» y no esforzarse; Dios contestará sus oraciones.

Lo que es en sentido bíblico:

La fe es la visión de un visionario como Noé, He 11:7. es la visión de un loco a quien Dios llama a realizar su voluntad. He 11:8-9

La fe es ver el potencial en el otro. Jesús al llamar a sus discípulos llamó a hombres muy ordinarios, pero vio lo que podían llegar a ser.

La fe es la lealtad de fidelidad que permite que se consolide el grupo, el Cuerpo de Cristo.

MANSEDUMBRE Y TEMPLANZA

¿QUÉ ES MANSEDUMBRE?

Observaciones preliminares:

En el tiempo de Jesús, ésta fue una virtud rechazada por los estoicos que valoraban sobre todo la dignidad y la defensa de la persona. Ellos destacaban su «orgullo», o valor con serenidad.

En nuestro mundo latino hablamos mucho de defender mi «nombre» o la lucha por la defensa contra daños morales. Ponemos mucho énfasis en que otros respeten nuestro nombre.

Ser manso pues, en el mundo del tiempo de Jesús o en el nuestro,  es el rasgo del esclavo, del oprimido y del pobre, es decir, es de la persona que ha tenido que aprender a aceptar, callarse y someterse.

Veamos lo que no es:

No es ser cobarde. La mansedumbre no se acobarda frente a la violencia del otro. No es falta de carácter.

No es el acomodamiento del que busca proteger el status qou y la defensa de «sus bienes»

Vemos lo que es bíblicamente:

La mansedumbre es una estrategia de no violencia, que se opone a las relaciones degeneradas. Mt 21:5, compare 2 Co 10:1-5; Gá 6:1. La mansedumbre no agrede al otro, sino que lo desarma.

La mansedumbre es la capacidad de asumir, la agresividad del otro en sí, para amarle, es decir, liberarle en Cristo. El ejemplo mayor de esto es Jesús frente al Concilio, Pilato y Herodes. 1P 3:15-16.

Es la agresividad del amor que absorbe la agresividad del otro y le hace humano. Mt 5:5

¿QUÉ ES TEMPLANZA?

Notas preliminares:

Esta virtud fue muy cotizada en el mundo griego. El hombre templado es aquél que no está bajo el control de nadie, pero controla o gobierna todas las cosas. Esta autodisciplina le lleva a la libertad. El proceso de elevarse mediante la auto-disciplina o sea por el ayuno,

ejercicios que torturan el cuerpo, etc. Por ejemplo, en Esparta existe el dibujo del lobo comiéndose las entrañas del corredor, mientras el corredor no se inmuta.

Veamos lo que no es:

La templanza no consiste en reprimir la identidad de uno. Tampoco es una virtud que se busca a solas como un fin en sí misma.

Veamos lo que es bíblicamente:

Es la autodisciplina de nuestros apetitos y fantasías, no como fin en sí; sino como servicio a otros. Estudie con cuidado 1 Co 9:23-27. Pablo aquí, vers. 25, se abstiene de ciertos derechos como el matrimonio. (véase la primera parte del capítulo) para servir a los demás hermanos.

Es la autodisciplina que pone todo bajo el Señorío de Cristo para vivir libremente (Fil 4:11-13; P.1:5-10), con el fin de ser «dueño de sí mismo» (Tito 1:8)

FRUTO                     IMITACIÓN               CORRUPCIÓN          OPUESTO

Amor           Sentimentalismo                                 Lujuria                         Odio

Gozo             Diversión                                 Excitación                               Miseria

Paz                 Calma                                 Apatía                                       Alboroto

Paciencia        Dureza                   Insensible                            Impenitencia

Benignidad    Permisible               Indulgencia                                             Crueldad

Bondad           Respetable                       Hipocresía                             Maldad

Fe             Resignación                                   Crédulo                                                        Cinismo

Mansedumbre    Debilidad              Impotencia                                       Brutalidad

Templanza         Rígido                     Neurótico                                           Licencioso

Las Tres Categorías de Dones

1 Corintios 12:4-6

Reina Valera Revisada (1960)

 4 Ahora bien, hay diversidad de dones, pero el Espíritu es el mismo.

5 Y hay diversidad de ministerios pero el Señor es el mismo.

6 Y hay diversidad de operaciones, pero Dios, que hace todas las cosas en todos, es el mismo 

1 Corintios 12:4-6

Nueva Versión Internacional

4 Ahora bien, hay diversos dones, pero un mismo Espíritu.

5 Hay diversidad maneras de servir, pero un mismo Señor.

6 Hay diversas funciones, pero es un mismo Dios el que hace todas las cosas en todos.

1 Corintios 12:7-11

 «A cada uno se le da una manifestación especial del Espíritu para el bien de los demás.  A unos Dios les da por el Espíritu palabra de sabiduría; a otros, por el mismo Espíritu, palabra de conocimiento;  a otros, fe por medio del mismo Espíritu; a otros, y por ese mismo Espíritu, dones para sanar enfermos;  a otros,poderes milagrosos; a otros, profecía; a otros, el discernir espíritus; a otros, el hablar en diversas lenguas; y a otros, el interpretar lenguas.  Todo esto lo hace uno mismo y único Espíritu, quien reparte a cada uno según él lo determina».

 Si usted tiene una canasta de manzanas, naranjas y bananos, ¿qué tiene en realidad? ¿Una canasta de manzanas? No. ¡Tiene una canasta de frutas! Lo mismo sucede con las tres categorías de dones que se mencionan en el Nuevo Testamento. Los tres grupos están compuestos de dones; sin embargo, al igual que las frutas en la canasta, cada grupo es único y distinto a los demás.

    Uno de estos grupos de dones dados por Dios contienen la clave para entender muchas cosas sobre nosotros mismos: por qué pensamos y obramos de cierta forma, qué nos lleva a relacionarnos con otras personas y con las circunstancias que nos rodean de la manera en que lo hacemos, y que hace que seamos los individuos especiales que somos. Este grupo de dones será el enfoque de este libro. La Biblia habla de estos dones en 1 Pedro:

Cada uno, según el don que ha recibido (un talento espiritual en

particular, un legado divino), minístrelo a los demás, como buenos

administradores de la multiforme gracia de Dios. (mayordomos

fieles de la muy diversa capacidades y dones que Dios ha

dado a los creyentes mediante su favor desmerecido.)  1 Pedro 4:10,

    En este pasaje indudablemente encontramos una clara declaración de que Dios ha dado un don a cada cristianos. Aquí también encontramos un mandato para que utilicemos estos dones para el beneficio de otras personas. Podemos tener la plena seguridad de que Dios no nos mandará a utilizar algo que no poseemos. Sin embargo, ¿cómo obtenemos estos dones?

    La palabra griega para «don» en este versículo es carisma, la cual mi diccionario griego define como «algo que Dios da gratuitamente… un presente espiritual… un regalo gratuito.» De modo que esto no es algo que podamos ganarnos; de hecho, la Biblia no dice que tratemos de merecer nuestro don, sino que utilizarlo. Este tipo de don es algo que ya poseemos, algo que Dios nos dio a cada uno de nosotros cuando Él nos creó.

    Como ya mencioné, esto no se aplica sino a uno de los tres grupos de dones que se muestran en el Nuevo Testamento. Examinemos brevemente cada lista de donde para observar cuál de ellas entra en esta categoría de dones especiales que revelan tanto acerca de la manera en que Dios nos creó. 

Los Dones de Manifestación

Operaciones” significa las manifestaciones del Espíritu Santo en las vidas nuestras, y en las de los que reciben nuestro Ministerio

Las 9 Operaciones o manifestaciones del Espíritu

  Dados por el Espíritu Santo como el quiere. No son imperativos, no se esta exigiendo que se usen.

    El primer grupo de dones lo encontramos en 1 Corintios 12

Pero a cada uno le es dada por la manifestación del Espíritu (Santo),

es decir, la evidencia, la iluminación espiritual  del Espíritu (Santo), para

provecho. Porque a éste es dado por el Espíritu (Santo) [el poder

para hablar] palabra de sabiduría; a otro, [el poder para expresar]

palabra de conocimiento («ciencia»RV) según el mismo Espíritu

(Santo) a otro, fe (que hace maravillas) por el mismo Espíritu (Santo);

y a otro, dones (extraordinarios) de sanidades por el Espíritu; a otro,

el hacer milagros; a otro profecía, es decir, el don de interpretar la

voluntad y el propósito divinos; a otro, la habilidad de discernir y

distinguir entre [la palabra del los espíritus de verdad [y los falsos]:

a otro, diversas lenguas [desconocidas]; y a otro, la interpretación de

[tales] lenguas.

Los dones del Espíritu son nueve y para su estudio, se clasifican en tres grupos

1. Dones de Revelación:                

1.1. Palabra de ciencia.                            

1.2. Palabra de     sabiduría.                                              

1.3. Discernimiento de espíritus.                                                           

2. Dones de Inspiración:

2.1. Don de Lenguas.

2.2. Don de Interpretación de lenguas.

2.3. Don de Profecía

3. Dones de Poder:

3.1. Dones de Sanidades.

3.2. Don de hacer milagros.

3.3. Don de fe.                          1 Corintios 12:7-10.

    Hay nueve dones registrados en el versículo anterior:

        1- Palabra de sabiduría, una revelación de sabiduría que va más allá de la sabiduría natural humana, que le permite a la persona saber qué hacer o decir.  

        2- Palabra de conocimiento, («ciencia»RV), una revelación de información para una persona, grupo o situación que   no puede conocerse por ningún medio natural.

       3- Fe, el tipo de fe en acción que mueve montañas y espera confiadamente los resultados.

        4- Dones de sanidad, las muchas maneras y la variedad de grados en los cuales Dios manifiesta la sanidad.

        5- Hacer milagros, la demostración del poder de Dios en acción que va más allá de las leyes naturales.

        6- Profecía, una proclamación ungida de Dios a través de un individuo para animar, exhortar y confrontar. 

        7- Discernimiento de espíritu, la habilidad de una persona para percibir qué tipo de espíritu está operando en  cierta situación.

        8- Diversas lenguas, las lenguas dadas a los cristianos por el Espíritu Santo que no son lenguas aprendidas o   entendidas por los hablantes.

        9- Interpretación de lenguas, la habilidad sobrenatural de expresar el contenido de lo que se ha hablado en  lenguas.

    Algunos llaman estos dones los dones de manifestación, puesto que Pablo utilizó la palabra griega phanerosis, la cual significa «una exhibición, expresión o manifestación». En otras palabras, Pablo define estos dones como manifestaciones sobrenaturales el Espíritu Santo que obran a través de los cristianos. 

    Esta lista de dones no es el objetivo principal de nuestro estudio. La primera razón es por la Biblia nos muestra que es la persona a quien se le ministra quien realmente recibe los dones (como cuando Jesús sanó al ciego o al  paralítico). La segunda razón es porque nadie puede dictar cuándo será utilizado el don; el Espíritu es el encargado de que los dones trabajen a través de vasos disponibles y dispuestos.  

Los Dones de revelación:

  1. Palabra de ciencia: Se refiere a una parte del conocimiento de Dios, que él ha querido revelar. Es el don que revela la verdad escondida de las cosas y resuelve problemas en un momento determinado. Esta revelación llega solo por la inspiración del Espíritu Santo. Ejemplo: Josué 7; 1 Samuel 9; 2 Reyes 6:8-12.
    1.  Ejemplo   Un hombre llamado Ananías también vendió una propiedad y, en complicidad con su esposa Safira, se quedó con parte del dinero y puso el resto a disposición de los apóstoles. –Ananías- le reclamó Pedro-, ¿cómo es posible que Satanás haya llenado tu corazón para que le mintieras al Espíritu Santo y te quedaras con parte del dinero que recibisteis por el terreno? ¿Acaso no era tuyo antes de venderlo? Y una vez vendido, ¿no estaba el dinero en tu poder? ¿Cómo se te ocurrió hacer esto? ¡No has mentido a hombres sino a Dios!”.

Hecho 5:1-3

1.2.   Palabra de sabiduría: La sabiduría es la función que nos permite usar con eficacia los conocimientos; resolver los problemas de manera que produzcamos bendiciones y victorias. Si alguien tiene poco conocimiento, pero posee el don de sabiduría puede engrandecer el conocimiento que tiene para la gloria de Dios. Ejemplos: Hechos 7:10; 1 Co. 6:5; 1 Reyes 3:16-28. Cuando falta sabiduría es bueno pedirla a Dios Santiago 1:5.

ejemplo En aquellos días unos profetas descendieron de Jerusalén a Antioquía, y levantándose uno de ellos, llamado Agabo, daba a entender por el Espíritu, que vendría una gran hambre en toda la tierra habitada; la cual sucedió en tiempo de Claudio. Entonces los discípulos, cada uno conforme a lo que tenía, determinaron enviar socorro a los hermanos en Judea; lo cual en efecto hicieron, enviándolo a los ancianos por mano de Bernabé y de Saulo”.

Hechos 11:27-30

1.3.   Discernimiento de espíritus: Este es el don que capacita para discernir espíritus. Discernimos los espíritus por la manifestación del Espíritu Santo, juzgamos si ese espíritu procede de Dios, o si es alguien ablando por el espíritu del hombre, o por el espíritu de Satanás. Ejemplos: 1 Juan 4:1; 1 Timoteo 4:1.

El apóstol escribe sobre la importancia del discernimiento de espíritus, a menos que seamos capaces de discernir a quienes entran entre nosotros con espíritus de seducción y doctrinas de demonios, y oponernos a ellos, de lo contrario, el rebaño de creyentes débiles se verán muy dañados. Ejemplo  Aconteció que mientras íbamos a la oración, nos salió al encuentro una muchacha que tenía espíritu de adivinación, la cual daba gran ganancia a sus amos, adivinando. Esta, siguiendo a Pablo y a nosotros, daba voces diciendo: Estos hombres son siervos del Dios Altísimo, quienes os anuncian el camino de salvación. Y esto lo hacía por muchos días; mas desagradando a Pablo, éste se volvió y dijo: Te mando en el nombre de Jesucristo, que salgas de ella. Y salió en aquella misma hora”.

Hechos 16:16-18

2. Los Dones de Inspiración:

2.1. Don de lenguas: Para los que leen la Biblia sin ideas teológicas preconcebidas, queda claro que en todos los momentos del libro de Hechos en que se presenta el bautismo en Espíritu, las lenguas son una señal externa. Las lenguas mencionadas en 1 Corintios 12 y 14 son en esencia las mismas que menciona el libro de los Hechos, pero el propósito con el que se usan es distinto. Por consiguiente, se llama “don de lenguas”. El bautismo en el Espíritu Santo es lo que recibe el creyente para su vida de oración personal que al mismo tiempo hacen una profunda comunicación con Dios. “Por que el que habla en lenguas no habla a los hombres, sino a Dios; pues, nadie le entiende, aunque por el Espíritu habla misterios”. 1 Co.14:2. Esto produce progreso a nuestra vida de fe. “el que habla en lengua extraña, así mismo se edifica” 1 Co. 14:4. La palabra edifica significa originalmente poner los ladrillos uno sobre uno para levantar una casa. Las lenguas se convierten en el instrumento mediante el cual es edificada nuestra propia casa espiritual. Hablando del don de lenguas, cuando se une al de interpretación de lenguas, produce el mismo efecto que la profecía. 1 co. 14:13 dice: “el que habla, en lenguas extraña, pida en oración poder interpretarla”. A través del don de interpretación, se comprende el mensaje en lenguas en el idioma del oyente, de manera que estos puedan ser edificados. A través de esta interpretación sobrenatural, pueden darse cuenta de que Dios esta en medio de nosotros y aumenta nuestra fortaleza.

2.2. Interpretación de lenguas: Nadie puede comprender un mensaje dado en lenguas, mientras Dios no revele su significado por medio del Don de interpretación. Ejemplo: 1 Co. 14:2,13.

La interpretación de lenguas es diferente a una traducción normal. La traducción da generalmente el significado de lo que se ha dicho en otro idioma, palabra por palabra; en cambio, la interpretación aclara el significado general de lo dicho en idioma extraño. Por ejemplo, es posible que un mensaje en lenguas sea corto, y su interpretación larga. Pero otra vez puede ser el mensaje en lenguas corto y la interpretación larga. 

2.3. Don de Profecía: Hay dos clases de manifestaciones del don de profecía:

a) profecía bíblica: la proclamación de un mensaje recibido para edificación, exhortación y consolación. 1 Co.14:3.

b) Pronunciaciones inspiradas por el Espíritu Santo por una revelación dada al momento. La profecía se distingue de la predicación en que ésta es el producto de la revelación conocida, mientras que la profecía es el resultado de una iluminación o inspiración espontánea. 1 Co. 14:29; Hechos 27:10-11; 2 Pedro 1:21.

3. Los Dones de Poder:

3.1. Dones de sanidades: Tener los dones de sanidad indica el hecho de tener virtud extraordinaria para sanar a los enfermos por medio de la oración de fe. Todo creyente puede orar por sanidad divina y muchas veces Dios contesta esta oración, se entiende que no siempre sanará aquellos por quien se ore, pues tiene que tomar lugar la soberana voluntad de Dios y la actitud y condición espiritual del enfermo. Ejemplo: Hechos 8:6,13; 28:8-9; Salmo 103:3; Is. 53:4-5; Mateo 8:16-17; 1 Pedro 2:24; Marcos 16:15-18.

 Ejemplo 1:

“Aconteció que Pedro, visitando a todos, vino también a los santos que habitaban en Lida. Y halló allí a uno que se llamaba Eneas, que  hacía ocho años que estaba en cama, pues era paralítico. Y le dijo Pedro: Eneas, Jesucristo te sana; levántate, y haz tu cama. Y en seguida se levantó”.

Hechos 9:32-34

Las palabras de Pedro diciendo:” Eneas, Jesucristo te sana; levántate, y haz tu cama” denotan que el apóstol sabía a través del Espíritu Santo que este hombre sanaría. Esta señal sirvió para llamar la atención de los habitantes en Lida y Sarón y se convirtieran al Señor.

Ejemplo 2:

“Había en Damasco un discípulo llamado Ananías, a quien el Señor llamó en una visión. – ¡Ananía!– Aquí estoy   Señor–. –Anda, ve a la casa de Judas, en la calle llamada Derecha, y pregunta por un tal Saulo de Tarso. Está orando, y ha visto en una visión a un hombre llamado Ananías, que entra y pone las manos sobre él para que recobre la vista. Entonces Ananías respondió: –Señor, he oído hablar mucho de ese hombre y de todo el mal que ha causado a tus santos en Jerusalén… –Ve– insistió el Señor–, porque ese hombre es mi instrumento escogido para dar a conocer mi nombre tanto a las naciones y a sus reyes como al pueblo de Israel. Yo le mostraré cuánto tendrá que padecer por mi nombre. Ananías se fue y, cuando llegó a la casa, le impuso las manos a Saulo y le dijo: Hermana Saulo, el Señor Jesús, que se te apareció en el camino, me ha enviado para que recobres la vista y seas lleno del Espíritu Santo. Al instante cayó de los ojos de Saulo algo como escamas, y recobró la vista…”

Hechos 9:10-13, 15-18

  Este ejemplo muestra como antes de que ocurriera el don de sanidad de la ceguera de Saulo fue precedido por un don de revelación donde el Señor le ordeno a Ananías que le impusiera las manos sin ningún temor.

Ejemplo 3: Y cierto hombre de Listra estaba sentado, imposibilitado de los pies, cojo de nacimiento, que jamás había andado. Este oyó hablar a Pablo, el cual, fijando en él sus ojos, y viendo que tenía fe para ser sanado, dijo a gran voz: levántate derecho sobre tus pies. Y él saltó, y anduvo”.

Hechos 14:8-10

3.2. Don de hacer milagros: La palabra milagros se refiere a sucesos notables o sorprendentes que tienen lugar por intervención directa de Dios, sin que sigan las leyes de la naturaleza generalmente conocidas. Un milagro es una suspensión temporal de las leyes corrientes en la naturaleza por la intervención de un poder sobrenatural y divino. Ejemplo: Juan 14:12.

La Biblia está llena milagros: el cruce del mar rojo; Abraham y Sara.

Hechos 9:36-40 milagro  de tabita, Hechos 20:9-10, 12 milagro eutico  Hechos 13:8-11 ceguera de elimas

El milagro de la vara de Aarón: Éxodo 7:10-12

El milagro de las aguas que se convirtieron en sangre: Éxodo 7:20-24

El milagro de las ranas: Éxodo 8:5-14

El milagro de los mosquitos: Éxodo 8:16-18

El milagro de la plaga de tábanos: Éxodo 8:20-24

El milagro de la plaga de langostas: Éxodo 10:3-6

El milagro de las úlceras: Éxodo 9:11

El milagro del granizo y los rayos: Éxodo 9:23

El milagro de la invasión de las langostas: Éxodo 10:10-14

El milagro de las tinieblas: Éxodo 10:21-22

La muerte de los primogénitos: Éxodo 12:29-30

El milagro de las aguas del Mar Rojo: Éxodo 14:21-31

El milagro de la dulcificación de las aguas: Éxodo 15:23-25

El milagro del maná: Éxodo 16:14-35

El milagro del agua que salió de la roca: Éxodo 17:5-7

El milagro de la vara de Aarón: Números 17:1-10

La muerte de Nadab y Abihu: Levítico 10:1-2

El fuego de Taberá: Números 11:1-3

Las personas que quedaron enterradas: Números 16:31-35

El milagro del agua que brotó de la roca: Números 20:7-11

El milagro de la serpiente en el asta: Números 21:8-9

El milagro de la burra que habló: Números 22:21-35

El milagro en el Jordán Josué 3:14-17

El milagro de la caída de las murallas de Jericó: Josué 6:6-20

El milagro del sol y la luna: Josué 10:12-14

El milagro de la hondonada: Jueces 15:19

Muerte de los filisteos ante el arca de Dios: 1 Samuel 5:1-12

Muerte de los hombre que miraron el arca: 1Sa 6:19

Muerte de los filisteos por truenos: 1 Samuel 7:10-12

Milagro tras la invocación de Dios por Samuel: 1 Samuel 12:18

Dios guía a David contra los filisteos: 2 Samuel 5:23-25

Muerte de Uza: 2 Samuel 6:7

El milagro del brazo de Jeroboán: 1 Reyes 13:1-5

El milagro de la harina y el aceite: 1 Reyes 17:14-16

El milagro de la resurrección del hijo de la viuda: 1 Reyes 17:17-24

Milagro del fuego del sacrificio: 1 Reyes 18:30-38

El milagro de lluvia: 1 Reyes 18:41-45

El milagro del fuego que cayó del cielo: 2 Reyes 1:10-12

El milagro de la division de Jordán: 2 Reyes 2:7-8, 2:14

Milagro de la purificación de las aguas de Jericó: 2 Reyes 2:21-22

El milagro del agua en el valle: 2 Reyes 3:16-20

El milagro del aceite multiplicado: 2 Reyes 4:2-7

El milagro de la resurrección del niño sunamita: 2 Reyes 4:32-37

El milagro de la comida: 2 Reyes 4:38-41

El milagro de la alimentación de cien hombres: 2 Reyes 4:42-44

El milagro que curó a Naamán de la lepra: 2 Reyes 5:10-14

Guiezi se enferma de lepra: 2 Reyes 5:20-27

El milagro del hacha: 2 Reyes 6:5-7

El milagro de la ceguera de los soldados sirios: 2 Reyes 6:18-20

El milagro de los huesos de Eliseo: 2 Reyes 13:21

La muerte de los soldados asirios: 2 Reyes 19:35

El milagro de la sombra: 2 Reyes 20:9-11

El rey Uzías se enferma de lepra: 2 Crónicas 26:16-21

El milagro que salva a Sadrac, Mesac y Abednego: Daniel 3:19-27

El milagro de Daniel y los leones: Daniel 6:16-23

El milagro de Jonás y la ballena: Jonás 2:1-10

La esposa de Lot se convierte en sal: Génesis 19:26

El milagro de la zarza ardiente: Éxodo 3

3.3. Don de fe: La fe dada como don es en si misma una obra directa e inmediata del Espíritu, y esto significa que él ha depositado fe divina en el corazón del creyente. Esta fe fuerte y ferviente, superior a toda imaginación humana, se produce a fin de que Dios pueda realizar grandes milagros. El creyente no la posee de manera permanente, sino que se manifiesta a través de él cuando surge una necesidad, según el momento y el lugar dispuesto por el Espíritu Santo.

Debe distinguirse de la fe salvadora y esa confianza en Dios sin la cual es imposible agradarle. Hebreos 11:1; Romanos 6:23; Mateo 17:20; Hechos 3:4-6; 1 Reyes 18:33-35. Romanos 10:17.

Los Dones Ministeriales

Efesios 4:11, 12 (NVI)

 «Él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; y a otros, pastores y maestros,  a fin de capacitar al pueblo de Dios para la obra de servicio, para edificar el cuerpo de Cristo».

“Ministerio” significa las oportunidades de servicio que se presentan para el ejercicio de nuestro Don . Para algunos esto incluye el ejercer un ministerio de oficio.

Los 5 ministerios en la iglesia .

  Dados por Jesús a su iglesia para edificarla. No son imperativos, no se esta exigiendo que se usen.

    La segunda lista de dones la encontramos en Efesios 4. En este texto, la palabra para don que se utiliza en el versículo 8 cuando dice: «…Subiendo a lo alto … y dio dones [doma] a los hombres» significa literalmente «un presente». Si examinamos este versículo en si contexto, vemos que después que Jesús ascendió al Padre, Él dio dones a las persona a quienes había llamado y dotado para dirigir y capacitar el resto del Cuerpo de Cristo.

    Aunque muchas versiones no repiten la palabra «don», en el versículo 11, the Amplified Bible (versión amplificada de la Biblia en inglés, también conocida como la TAB) sí lo dice: 

Y sus dones fueron [variedad; Él mismo constituyó y nos dio

hombres,] algunos para ser apóstoles (mensajeros especiales),

otros profetas (predicadores del evangelio, misioneros itinerantes),

otros pastores (los que pastorean su rebaño) y maestros.  

Efesios 4:11,

    Es importante notar que en este versículo las palabras «hombres» y «algunos» se utilizan en el sentido de la «humanidad», es decir, hombres y mujeres. Por lo tanto, ambos sexos pueden ser damas para ministrar al cuerpo de Cristo.

    En este pasaje vemos que se registran cinco dones:

        1- El apóstol, aquel que establece y fortalece las iglesias.

        2- El profeta, aquel que pronuncia el mensaje de Dios.

        3- El evangelista, aquel que es llamado a predicar el evangelio.

        4- El pastor, aquel que alimenta y pastorea a los cristianos.

        5- EL maestro, aquel que instruye a los cristianos en la Palabra de Dios.

     Hemos escrito los cinco dones en la letra minúscula a propósito, para hacer hincapié en el hecho de que estos no son títulos,, sino funciones. Una persona no llega a ser profeta porque alguien le dé el nombre de profeta; más bien, se hace profeta cuando desarrolla la habilidad que Dios le ha dado de obrar como profeta y responde al llamado específico de Dios con un corazón dispuesto.  

    El propósito de estos dones ministeriales es muy claro. The New American Standard Bible lo dice de esta forma:

Y Él puso a unos como apóstoles, a otros como profetas, a otros

como evangelistas, y a otros como pastores y ,maestros, para

equipar a los santos para la obra del servicio, para el fortalecimiento

del Cuerpo de Cristo; hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe,

y al conocimiento del Hijo de Dios …

Efesios 4:11-13 

    Estos cinco dones ministeriales también  se pueden llamar los dones de «equipamiento», los cuales permiten a los santos (los creyentes) hacer la obra del ministerio, para que el Cuerpo de Cristo en la tierra (la iglesia) pueda funcionar como el verdadero representante de Dios.

    Por lo tanto, estos dones tampoco con los dones que nos pertenecen, de los cuales se habla en 1 Pedro 4:10. Más bien, aquí el texto se refiere a son personas que han sido dotadas para equipar al resto del Cuerpo de Cristo.

Los Dones Motivacionales

1 Pedro 4:10

«Cada uno ponga al servicio de los demás el don que haya recibido, administrando fielmente la gracias de Dios en sus diversas formas»

Dones” significa el motivo innato que Dios coloca en cada cristiano para expresar su amor a otros.

Los 7 Dones Motivacionales

  Imperativos en el usar estos dones: Úsese, en, en, en, en …… Solamente estos son imperativos, se exige que se usen.

    Ahora vemos la tercera lista de dones en el Nuevo Testamento. Esta la encontraremos en el libro de Romanos.

De manera que, teniendo diferentes dones (facultades, talentos, cualidades),

según la gracia que nos es dada, usémoslos: [El que tiene el don de profecía,

[que profetice], conforme a la medida de fe; [El que tiene el don de] servicio,

que se dedique a servir, el que enseña, que se dedique a la enseñanza;

el que exhorta (anima) que se dedique a la exhortación; el que reparte, que lo

haga con sencillez de corazón y liberalidad; el que preside, que presida con

solicitud, de todo corazón; el que hace misericordia, que lo haga con verdadera

alegría y entusiasmo.  

Romanos 12:6-8,

    La palabra griega que se usa aquí es carisma, la misma palabra que encontramos en 1 Pedro 4:10. Creemos que esta es la categoría de dones a la cual se refería Pedro cuando dijo que deberíamos emplear los dones para el beneficio de otras persona. Nótese que este pasaje en Romanos nos anima a utilizarlos. Este versículo es como una repetición, un eco de lo que Pedro declara. 

    Esta sí es la lista de dones en la que nos enfocaremos en este libro. Estos son los dones que nosotros poseemos, los que Dios ha creado en nosotros y hecho parte de nosotros, para ser utilizados para el beneficio de los demás y para su gloria. Al igual que todos los demás dones, Dios nos los da por gracia. Nosotros no los merecemos. Sin embargo, Dios nos los da porque nos ama tanto. Estos son dones que moldean nuestra personalidad. 

    Debido a que Dios nos ha creado con libre albedrío, podemos escoger usar los done motivacionales apropiadamente, o bien ser negligentes con ellos y abusar de ellos. Para poder «escoger» utilizar estos dones de acuerdo a la voluntad de Dios, es importante tener un entendimiento claro de lo que son y de cómo funcionan. Esa será nuestra meta en las siguientes paginas. A continuación hablaremos resumidamente de los siete dones, presentando las siete expresiones clave que hemos escogido para identificar a las personas que tienen los diferentes dones.

        1- Don de percepción («profecía»,Propheteia  «.El que habla, Profeta, Instructor, Quien Declara, Maestro Inspirado, Hablador Inspirado. Lo tiene el que percibe claramente la voluntad de Dios.

            Hemos utilizado la palabra «percepción» en lugar de la palabra «profecía» para evitar confusión, debido a que la

            raíz de esta última palabra también se utiliza en las otras dos categorías de dones.

        2- Don de servicio. «Diakonia«Siervo, Voluntario, Terminador, Benevolente, Trabajador, Seguidor, Lo tiene el servidor, aquel que disfruta de servir a los demás. A esta persona le gusta hacer cosas prácticas por los demás.    

  Don de servicio:

A mi ver, no debe limitarse a los cuidados materiales y financieros de una congregación, pues la voz se aplica a muy variados ministerios en el texto del Nuevo Testamento. Sin duda abarca el servicio material, pero puede incluir también los más elevados ejercicios del ministerio. (Romanos 12:7; Hechos 6:1; 16:1-2, 2 Corintios 8:4; 9:12; Romanos 15:25-27)  

        3- Don de enseñanza. Didasko o Didasklia» Investigador, Instructor; Dador de Clases, Buen Comunicador, Preparador, Presentador. Lo tiene el maestro, aquel que disfruta de investigar y comunicar la verdad. Estuvimos a punto de seleccionar la palabra «investigador» debido a que, esa motivación es tan fuerte en las personas que  tiene este don. Don de enseñanza:

El que enseña dará el tiempo necesario para profundizar en la Palabra, siendo capaz de  una exégesis exacta y de una clara definición de doctrinas. Una cadena de enseñadores a través de los siglos es el único medio para conservar la fe en medio de los cambios de ambiente y de pensamiento que produce constantemente la sociedad humana, y aun dentro la llamada sociedad cristiana. 2 Timoteo 2:2,15.

        4- Don de exhortación («animar», «Paraklesis o Parakeleo«)Animador, Ayudador, Edificador de Personas, Consejero, Optimista. Lo tiene el exhortador, aquel que disfruta de animar y motivar a las personas para que vivan una vida cristiana victoriosa. Estas son personas extremadamente positivas que  igualmente pueden ser llamadas «motivadores». Don de exhortar:

El que exhorta es llamado a aplicar los principios de la Palabra a las necesidades de los creyentes en las circunstancias de su día. No se trata de aplicar el palo limpio a las espaldas de los oyentes, sino de una comprensión de las ondas necesidades espirituales que en efecto existen y que han de remediarse, no por ideas carnales, sino por la medicina y el alimento de la Palabra revelada. El ejercicio del don requiere simpatía, firmeza, corazón y claridad de expresión.

        5- Don de dar («repartir»), «Metadiddom ). Administrador de vienes de Dios, Gerente Financiero, Delegar Finanzas, Voluntario, Soportador; Gran fe en diezmos. Y ofrendas,siembra,Lo tiene el dador, aquel que disfruta de dar tiempo, talento, energía y recursos    para beneficiar a otras personas y para el avance del evangelio. Otra palabra para identificar a estas personas podría ser «contribuidor».  Don de repartir:

La iglesia local tiene responsabilidades de orden material frente a casos de pobreza y necesidad, de modo que el repartir constituye un carisma tanto como lo demás. Si el hermano que es ayudado percibe un espíritu mezquino, o una actitud condescendiente, se sentirá lastimado. Por eso la condición esencial para el ejercicio de este don es la sencillez o la liberalidad en dar con generosidad. (1 Corintios 13:3; Romanos 12:8; 2 Corintios 8:5; 2 Co. 9:6-7).

        6- Don de administrador («presidir«,»Proistemi ; «dirigir»Líder, Director, Supervisor, Organizador, Pionero, Visionario, ). Lo tiene el administrador , aquel que disfruta de organizar, dirigir o liderar. A la persona con este don también se le puede llamar «facilitador» o «líder».Don de presidir:

Cualquiera que tenga carisma de guiar. El ejercicio de autoridad de presidencia en la iglesia local requiere una dosis especialmente fuerte gracia y de humanidad, pues al yo carnal le gusta

destacarse y mandar. Aquí se trata de un verdadero don del Espíritu. Que debe ser reconocido, sino hay diligente preocupación por la grey y por el adelanto de la obra del Señor no existe señal manifiesta de que el Espíritu Santo haya puesto a tal persona como sobreveedor de la grey. (Hechos 20:28) base obligada para toda ordenanza y reconocimiento. 

        7- Don de compasión («misericordia» Eleeo, ). Confortador

Consejero Ayudador Misericordioso Compasionado

Pacificador Lo tiene el que tiene compasión, quien se preocupa por los necesitados y les muestra compasión y amor. Hemos utilizado la palabra «compasión» en lugar de  «misericordia» puesto que esta palabra es más comprensible en el vocabulario usado hoy día.  Don de misericordia:

Este don es un poco diferente a los anteriores en un detalle importante: mientras aquellos tienen que ver con el cuidado de las necesidades de otros mediante la aplicación en su caso de dinero o cosas concretas que las cubren, como alimentos, ropa, medicamentos, un techo para cobijarse. Ejercer misericordia es ponerse uno mismo a lado o en lugar del otro, sufrir lo que sufre, o sea, darse a él. Implica un alto nivel de riesgo personal casi siempre, por que compromete no solo lo que cada uno de nosotros tenemos, sino lo que somos. Es el don del que cuida enfermos u rescata marginados, de quien está dispuesto a pasar largas horas con ellos, aun con riesgo de su propia vida.