Ministerio Diga el Debil Fuerte Soy , Republica Dominicana

Joel 3:10
10 Forjad espadas de vuestros azadones, lanzas de vuestras hoces; diga el débil: Fuerte soy.

Plenarias, discipulados Bíblicos, Misionero, Capellanía, Trabajo Social, Pastor

Pastor Fernando Morales

Misionero, pastor, consejero, amigo

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Ministerio de enseñanzas bíblicas, formando el caracter del cristiano contemporáneo, vivimos en tiempos de crisis espiritual, buscamos edificar la fe y fomentar la búsqueda de Dios y sus enseñanzas biblicas desarrollando madurez espiritual, emocional, ministerial

Joel 3:10

10 Forjad espadas de vuestros azadones, lanzas de vuestras hoces; diga el débil: Fuerte soy.

Joel  3:10

El amor de Dios

Juan 3:16

Porque de tal manera amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo aquel que cree en El, no se pierda, mas tenga vida eterna.

Romanos 5:8

Pero Dios demuestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.

Tito 3:4

Pero cuando se manifestó la bondad de Dios nuestro Salvador, y {su} amor hacia la humanidad,

1 Juan 3:1

Mirad cuán gran amor nos ha otorgado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios; y {eso} somos. Por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a El.

1 Juan 4:9

En esto se manifestó el amor de Dios en nosotros: en que Dios ha enviado a su Hijo unigénito al mundo para que vivamos por {medio de} El.

Ejemplos de conversión y arrepentimiento

Mateo el publicano.

“Pasando Jesús de allí, vio a un hombre llamado Mateo, que estaba sentado al banco de los tributos públicos, y le dijo: Sígueme. Y se levantó y le siguió”.

Mateo 9:9.

Zaqueo.

En los 10 primeros versículos del capítulo 19 del evangelio según San Lucas, vemos que Zaqueo:

Y puesto en pie declara:

“He aquí, Señor, la mitad de mis bienes doy a los pobres; y si en algo he defraudado a alguno, se lo devuelvo cuadruplicado”.

El endemoniado gadareno

En Lucas 8: 26-39

“Y el hombre de quien habían salido los demonios le rogaba que le dejase estar con él; pero Jesús le despidió, diciendo: Vuélvete a tu casa, y cuenta cuán grandes cosas ha hecho Dios contigo. Y él se fue, publicando por toda la ciudad cuán grandes cosas había hecho Jesús con él”.

La mujer samaritana

En el capítulo 4 del evangelio según San Juan hay una conversación entre Jesús y una mujer samaritana.

Durante la misma, Jesús le declara lo siguiente:

“Cualquiera que bebiere de esta agua, volverá a tener sed; mas el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna.”

 La mujer adultera

Nuevamente el libro de San Juan capítulo 8

“Ella dijo: Ninguno, Señor. Entonces Jesús le dijo: Ni yo te condeno; vete, y no peques más”.

El apóstol Pablo

HECHOS 9:21.23

En seguida predicaba a Cristo en las sinagogas, diciendo que éste era el Hijo de Dios”.

Luego los versículos 21 – 23 dicen:

Y todos los que le oían estaban atónitos, y decían: ¿No es éste el que asolaba en Jerusalén a los que invocaban este nombre, y a eso vino acá, para llevarlos presos ante los principales sacerdotes?

Pero Saulo mucho más se esforzaba, y confundía a los judíos que moraban en Damasco, demostrando que Jesús era el Cristo.

Pasados muchos días, los judíos resolvieron en consejo matarle”

1.Jesús convierte el agua en vino (Juan 2:1-11)

2.La curación del hombre con un espíritu inmundo (Marcos 1:23-28; Lucas 4:33-37)

3.Jesús sana a la suegra de Pedro (Mateo 8:14-17; Marcos 1:29-31; Lucas 4:38-39)

4.Muchos sanados por la tarde (Mateo 8:16-17; Marcos 1:32-34; Lucas 4:40-41)

5.Milagro de los peces (Lucas 5:1-11)

6.La curación de un leproso (Mateo 8:1-4; Marcos 1:40-45; Lucas 5:12-16)

7.La curación de un paralítico (Mateo 9:1-8; Marcos 2:1-12; Lucas 5:17-26)

8.Las curaciones junto al mar (1) (Mateo 4:24-25,12:15-16; Marcos 3:7-12; Lucas 6:17-19)

9.Jesús sana al criado del centurión (Mateo 8:5-13; Lucas 7:1-10)

10.Curación del hijo de un oficial del rey (Juan 4:46-53)

11.Jesús resucita al hijo de la viuda de naín (Lucas 7:11-17)

12.Jesús calma la tempestad (Mateo 8:23-27; Marcos 4:35-41; Lucas 8:22-25)

13.Los endemoniados Gadarenos (Mateo 8:28-34; Marcos 5:1-20; Lucas 8:26-39)

14.La curación de una mujer con el flujo de sangre (Mateo 9:20-22; Marcos 5:25-34; Lucas 8:43-48)

15.Jesús resucita a la hija de Jairo (Mateo 9:18,23-26; Marcos 5:21-24,35-43; Lucas 8:40-42,49-56)

16.Curación de un Paralítico del estanque de Betesda (Juan 5:1-15)

17.La curación de dos ciegos (Mateo 9:27-31)

18.La curación de un mudo endemoniado (Mateo 9:32-34; Lucas 11:14-15)

19.Jesús sana al hombre de la mano seca (Mateo 12:9-14; Marcos 3:1-6; Lucas 6:6-11)

20.Pocas curaciones en Nazaret (Marcos 6:5-6)

21.Alimentación de los cinco mil (Mateo 14:13-21; Marcos 6:32-44; Lucas 9:10-17; Juan 6:1-15)

22.Jesús anda sobre el mar (Mateo 14:22-33; Marcos 6:45-52; Juan 6:16-21)

23.Las curaciones en Genesaret (Mateo 14:34-36; Marcos 6:53-56; Juan 6:22-25)

24.Las curaciones junto al mar (2) (Mateo 15:29-31)

25.La curación de un sordomudo (Marcos 7:31-37)

26.Alimentación de los cuatro mil (Mateo 15:32-39; Marcos 8:1-10)

27.La curación del ciego de Betsaida (Marcos 8:22-26)

28.Jesús sana a un muchacho endemoniado/epiléptico (Mateo 17:14-21; Marcos 9:14-29; Lucas 9:37-43)

29.La mujer sanado en un día del reposo (Lucas 13:10-17)

30.Jesús sana el hombre hidrópico (Lucas 14:1-6)

31.La curación del diez leprosos (Lucas 17:11-19)

32.La curación del ciego de nacimiento (Juan 9:1-41)

33.Jesús resucita a Lázero (Juan 11:1-44)

34.La curación de dos ciegos de Jericó (Mateo 20:29-34; Marcos 10:46-52; Lucas 18:35-43)

35.La higuera seca (Mateo 21:19-22; Marcos 11:20-26

36.Jesús sana la oreja del siervo del sumo sacerdote (Malco) (Lucas 22:50-51)

37.La resurrección (Ve Juan 2:19-21, Juan 10:17-18, 1 Corintios 15:1-8)

38.La pesca milagrosa (Juan 21:4-11)

Poder y autoridad

Mateo 10:1

Entonces llamando a sus doce discípulos, {Jesús} les dio poder sobre los espíritus inmundos para expulsarlos y para sanar toda enfermedad y toda dolencia.

Marcos 3:15

y para que tuvieran autoridad de expulsar demonios.

Marcos 6:7

Entonces llamó* a los doce y comenzó a enviarlos de dos en dos, dándoles autoridad sobre los espíritus inmundos;

Lucas 9:1

Reuniendo a los doce, les dio poder y autoridad sobre todos los demonios y para sanar enfermedades.

Lucas 10:19

Mirad, os he dado autoridad para hollar sobre serpientes y escorpiones, y sobre todo el poder del enemigo, y nada os hará daño.

Marcos 16:17

Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas;

Lucas 10:17

Volvieron los setenta con gozo, diciendo: Señor, aun los demonios se nos sujetan en tu nombre.

Hechos 16:18

Y esto lo hacía por muchos días; mas desagradando a Pablo, éste se volvió y dijo al espíritu: Te mando en el nombre de Jesucristo, que salgas de ella. Y salió en aquella misma hora.

Hechos 19:12

de tal manera que aun se llevaban a los enfermos los paños o delantales de su cuerpo, y las enfermedades se iban de ellos, y los espíritus malos salían.

Marcos 1:25-26

Pero Jesús le reprendió, diciendo: ¡Cállate, y sal de él! Y el espíritu inmundo, sacudiéndole con violencia, y clamando a gran voz, salió de él.

Mateo 17:18

Y reprendió Jesús al demonio, el cual salió del muchacho, y éste quedó sano desde aquella hora.

Mateo 12:22

Entonces fue traído a él un endemoniado, ciego y mudo; y le sanó, de tal manera que el ciego y mudo veía y hablaba.

Marcos 9:26

Entonces el espíritu, clamando y sacudiéndole con violencia, salió; y él quedó como muerto, de modo que muchos decían: Está muerto.

Marcos 5:12-13

Y le rogaron todos los demonios, diciendo: Envíanos a los cerdos para que entremos en ellos. Y luego Jesús les dio permiso. Y saliendo aquellos espíritus inmundos, entraron en los cerdos, los cuales eran como dos mil; y el hato se precipitó en el mar por un despeñadero, y en el mar se ahogaron.

Lucas 8:33

Y los demonios, salidos del hombre, entraron en los cerdos; y el hato se precipitó por un despeñadero al lago, y se ahogó.

En ningún otro  hay salvación y él es mediador  intercesor

Porque hay un solo Dios y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre.

1 Timoteo 2:5

Por eso Cristo es mediador de un nuevo pacto, para que los llamados reciban la herencia eterna prometida, ahora que él ha muerto para liberarlos de los pecados cometidos bajo el primer pacto.

Hebreos 9:15  —

Yo soy el camino, la verdad y la vida —le contestó Jesús—. Nadie llega al Padre sino por mí.

Juan 14:6

Ciertamente El llevó nuestras enfermedades, y cargó con nuestros dolores; con todo, nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y afligido. Mas El fue herido por nuestras transgresiones, molido por nuestras iniquidades. El castigo, por nuestra paz, {cayó} sobre El, y por sus heridas hemos sido sanados. Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, nos apartamos cada cual por su camino; pero el SEÑOR hizo que cayera sobre El la iniquidad de todos nosotros.

Isaías 53:4-6

El es el resplandor de su gloria y la expresión exacta de su naturaleza, y sostiene todas las cosas por la palabra de su poder. Después de llevar a cabo la purificación de los pecados, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas, Hebreos 1:3

Jesús es el camino

Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.

Juan 14:6

Jesús es el salvador

Lucas 2:11

porque os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es Cristo el Señor.

1 Timoteo 1:15

Palabra fiel y digna de ser aceptada por todos: Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores, entre los cuales yo soy el primero.

 Lucas 19:10

Porque el Hijo del Hombre ha venido a buscar y a salvar lo que se había perdido.

Hechos 13:23

De la descendencia de éste, conforme a la promesa, Dios ha dado a Israel un Salvador, Jesús,

Tito 2:13

Aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación de la gloria de nuestro gran Dios y Salvador Cristo Jesús,

 Mateo 1:21

Y dará a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús, porque El salvará a su pueblo de sus pecados.

Hechos 4:12

Y en ningún otro hay salvación, porque no hay otro nombre bajo el cielo dado a los hombres, en el cual podamos ser salvos

. Efesios 5:23

Porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia, {siendo} El mismo el Salvador del cuerpo.

 Filipenses 3:20

Porque nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también ansiosamente esperamos a un Salvador, el Señor Jesucristo,

 2 Timoteo 1:10

y que ahora ha sido manifestada por la aparición de nuestro Salvador Cristo Jesús, quien abolió la muerte y sacó a la luz la vida y la inmortalidad por medio del evangelio,

 1 Timoteo 4:10

Porque por esto trabajamos y nos esforzamos, porque hemos puesto nuestra esperanza en el Dios vivo, que es el Salvador de todos los hombres, especialmente de los creyentes.

 Juan 4:42

y decían a la mujer: Ya no creemos por lo que tú has dicho, porque nosotros mismos {le} hemos oído, y sabemos que éste es en verdad el Salvador del mundo.

1 Juan 4:14

Y nosotros hemos visto y damos testimonio de que el Padre envió al Hijo {para ser} el Salvador del mundo.

Redención por su sangre limpia

En él tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gracia. Efesios 1:7

ero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros y la sangre de Jesucristo, su Hijo, nos limpia de todo pecado. 1 Juan 1:7

Él nos ha librado del poder de las tinieblas y nos ha trasladado al reino de su amado Hijo, en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados .Colosenses 1:13-14

Pues ya sabéis que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir (la cual recibisteis de vuestros padres) no con cosas corruptibles, como oro o plata, sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación.1 Pedro 1:18-19

¿Cuánto más la sangre de Cristo, el cual mediante el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, limpiará vuestras conciencias de obras muertas para que sirváis al Dios vivo? Hebreos 9:14

Debemos creer en Jesús

 Cree en el Señor Jesús; así tú y tu familia serán salvos —le contestaron.

Hechos 16:31

Pero a todos los que le recibieron, les dio el derecho de llegar a ser hijos de Dios, {es decir,} a los que creen en su nombre, Juan 1:12

Estas cosas os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna. 1 Juan 5:13

El que cree en El no es condenado; {pero} el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios. Juan 3:18

Y EN SU NOMBRE PONDRAN LAS NACIONES SU ESPERANZA. Mateo 12:21

Hay que invocar

Y todo el que invoque el nombre del Señor será salvo.

Hechos 2:21

El arrepentimiento

Pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan. Hechos 17:30

Por tanto, para que sean borrados sus pecados, arrepiéntanse y vuélvanse a Dios, a fin de que vengan tiempos de descanso de parte del Señor.

Hechos 3:19

No he venido a llamar a justos, sino a pecadores para que se arrepientan.

Lucas 5:32

Arrepiéntase y bautícese cada uno de ustedes en el nombre de Jesucristo para perdón de sus pecados —les contestó Pedro—, y recibirán el don del Espíritu Santo. Hechos 2:38

¡Les digo que no! De la misma manera, todos ustedes perecerán, a menos que se arrepientan.

Lucas 13:3|

Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo.  Hechos 2:38

Desde entonces comenzó Jesús a predicar, y a decir: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado.  Mateo 4:17

Acérquense a Dios, y él se acercará a ustedes. Limpien sus manos, pecadores y purifiquen su corazón, ustedes de doble ánimo. Aflíjanse, lamenten y lloren. Su risa se convierta en llanto, y su gozo en tristeza. Humíllense delante del Señor, y él los exaltará (Stg 4:8-10).

El Señor no tarda su promesa, como algunos la tienen por tardanza; más bien, es paciente para con ustedes porque no quiere que nadie se pierda sino que todos procedan al arrepentimiento

 (2 Pe 3:9).

Demos confesar a Jesús y nuestros pecados

Que si confiesas con tu boca que Jesús es el Señor, y crees en tu corazón que Dios lo levantó de entre los muertos, serás salvo.

Romanos 10:9

Si confesamos nuestros pecados, Dios, que es fiel y justo, nos los perdonará y nos limpiará de toda maldad.

1 Juan 1:9

Quien encubre su pecado jamás prospera; Quien lo confiesa y lo deja, halla perdón.

Proverbios 28:13

Porque con el corazón se cree para ser justificado, pero con la boca se confiesa para ser salvo.

Romanos 10:10

La paga del pecado es muerte

Romanos 6:23 dice, «Porque la paga del pecado es muerte, mientras que la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús, nuestro Señor».

vida eterna

Juan 6:47

En verdad, en verdad os digo: el que cree, tiene vida eterna.

Juan 10:28

y yo les doy vida eterna y jamás perecerán, y nadie las arrebatará de mi mano.

2 Corintios 5:1

Porque sabemos que si la tienda terrenal que es nuestra morada, es destruida, tenemos de Dios un edificio, una casa no hecha por manos, eterna en los cielos.

Romanos 6:23

Porque la paga del pecado es muerte, pero la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.

1 Juan 5:11

Y el testimonio es éste: que Dios nos ha dado vida eterna, y esta vida está en su Hijo.

Mateo 25:46

Y éstos irán al castigo eterno, pero los justos a la vida eterna.

Reconciliación

Esto es, que en Cristo, Dios estaba reconciliando al mundo consigo mismo, no tomándole en cuenta sus pecados y encargándonos a nosotros el mensaje de la reconciliación.2 Corintios 5:19

Porque si, cuando éramos enemigos de Dios, fuimos reconciliados con él mediante la muerte de su Hijo, ¡con cuánta más razón, habiendo sido reconciliados, seremos salvados por su vida!

Romanos 5:10

Nueva vida en cristo

17 De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.

2 Corintios 5:17

Comisionados por Jesús

Marcos 16:15

Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.

Mateo 28:18-20

Y acercándose Jesús, les habló, diciendo: Toda autoridad me ha sido dada en el cielo y en la tierra. Id, pues, y haced discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado; y he aquí, yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo.

Mateo 10:5-7

A estos doce envió Jesús después de instruirlos, diciendo: No vayáis por {el} camino de {los} gentiles, y no entréis en {ninguna} ciudad de los samaritanos. Sino id más bien a las ovejas perdidas de la casa de Israel. Y cuando vayáis, predicad diciendo: «El reino de los cielos se ha acercado.»

Marcos 6:7-12

Entonces llamó* a los doce y comenzó a enviarlos de dos en dos, dándoles autoridad sobre los espíritus inmundos; y les ordenó que no llevaran nada para el camino, sino sólo un bordón; ni pan, ni alforja, ni dinero en el cinto; sino calzados con sandalias. No llevéis dos túnicasLeer más.

Lucas 9:1-6

Reuniendo a los doce, les dio poder y autoridad sobre todos los demonios y para sanar enfermedades. Y los envió a proclamar el reino de Dios y a sanar a los enfermos. Y les dijo: No toméis nada para el camino, ni bordón, ni alforja, ni pan, ni dinero; ni tengáis dos túnicas cada uno.

.Hechos 1:8

pero recibiréis poder cuando el Espíritu Santo venga sobre vosotros; y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea y Samaria, y hasta los confines de la tierra.

Isaías 61:1-3

El Espíritu del Señor DIOS está sobre mí, porque me ha ungido el SEÑOR para traer buenas nuevas a los afligidos; me ha enviado para vendar a los quebrantados de corazón, para proclamar libertad a los cautivos y liberación a los prisioneros; para proclamar el año favorable del SEÑOR, y el día de venganza de nuestro Dios; para consolar a todos los que lloran, para conceder que a los que lloran {en} Sion se les dé diadema en vez de ceniza, aceite de alegría en vez de luto, manto de alabanza en vez de espíritu abatido; para que sean llamados robles de justicia, plantío del SEÑOR, para que El sea glorificado.

Lucas 24:46-49

y les dijo: Así está escrito, que el Cristo padeciera y resucitara de entre los muertos al tercer día; y que en su nombre se predicara el arrepentimiento para el perdón de los pecados a todas las naciones, comenzando desde Jerusalén. Vosotros sois testigos de estas cosas..

Hechos 2:1-11

Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos juntos en un mismo lugar. De repente vino del cielo un ruido como el de una ráfaga de viento impetuoso que llenó toda la casa donde estaban sentados, y se les aparecieron lenguas como de fuego que, repartiéndose, se posaron sobre cada uno de ellos.

Hechos 4:8-12

Entonces Pedro, lleno del Espíritu Santo, les dijo: Gobernantes y ancianos del pueblo, si se nos está interrogando hoy por {causa del} beneficio hecho a un hombre enfermo, de qué manera éste ha sido sanado, sabed todos vosotros, y todo el pueblo de Israel, que en el nombre de Jesucristo el Nazareno, a quien vosotros crucificasteis {y} a quien Dios resucitó de entre los muertos, por El, este {hombre} se halla aquí sano delante de vosotros.

Hechos 10:44

Mientras Pedro aún hablaba estas palabras, el Espíritu Santo cayó sobre todos los que escuchaban el mensaje.

1 Corintios 2:4-5

Y ni mi mensaje ni mi predicación fueron con palabras persuasivas de sabiduría, sino con demostración del Espíritu y de poder, para que vuestra fe no descanse en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios.

Marcos 1:38

Y El les dijo*: Vamos a otro lugar, a los pueblos vecinos, para que predique también allí, porque para eso he venido.

Lucas 4:43

Pero El les dijo: También a las otras ciudades debo anunciar las buenas nuevas del reino de Dios, porque para esto yo he sido enviado.

Efesios 2:17

Y VINO Y ANUNCIO PAZ A VOSOTROS QUE ESTABAIS LEJOS, Y PAZ A LOS QUE ESTABAN CERCA;

Mateo 4:23

Y {Jesús} iba por toda Galilea, enseñando en sus sinagogas y proclamando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo.

Mateo 11:1-5

Y sucedió que cuando Jesús terminó de dar instrucciones a sus doce discípulos, se fue de allí a enseñar y predicar en las ciudades de ellos. Y al oír Juan en la cárcel de las obras de Cristo, mandó por medio de sus discípulos a decirle: ¿Eres tú el que ha de venir, o esperaremos a otro?.

Marcos 3:14-15

Y designó a doce, para que estuvieran con El y para enviarlos a predicar, y para que tuvieran autoridad de expulsar demonios.

El Ser Tripartito (Espíritu, Alma y Cuerpo)

Mundo Material (corruptible, temporal, terrenal, natural) y Mundo Inmaterial (incorruptible, eterno, celestial, espiritual)

El Hombre Natural y El Hombre Espiritual (La Rivalidad de la Carne y el Espíritu, el Hombre Carnal y el hombre espiritual, los deseos de la carne)

El cuerpo (los sentidos y el Papel de los estímulos y sensaciones en la Percepción y su relación con el Placer, y el Dolor.)

La Debilidad Humana (El mundo, la carne, las tentaciones, los pecados y la iniquidad

El Alma (Intelecto, Voluntad y Emociones)

Intelecto Humano (La Mente, los Procesos Mentales en el hombre y sus consecuencias en todos los aspectos de la vida humana)

Voluntad (las actitudes e Intenciones del Corazón, El Doble ánimo, el papel de las adversidades en nuestras vidas, (Motivaciones, Intereses, Necesidades y su relación con los estímulos y Percepciones y las conductas y decisiones)

Las emociones (Sentimientos, Emociones, Dominio Propio)

El Hombre Interior (Hombre Viejo y Hombre Nuevo) (Nuevo hombre, nueva naturaleza, renovación de la mente, renovación del entendimiento, nuevo nacimiento, corazón nuevo, entre otros términos relacionados)

La Mente (Fe, Razón, Conciencia, Juicio Cabal, Ceguera Espiritual, Mente entenebrecida, conocimiento, inteligencia, conceptos, valores, prejuicios, argumentos)

El Espíritu de Dios y El Espíritu del Hombre (Ejercicios espirituales, Frutos espirituales, Dones espirituales, fortalezas espirituales, guerra espiritual, Revelación espiritual)

EL SER TRIPARTITO (ESPÍRITU, ALMA Y CUERPO)

VERSÍCULO CLAVE: (1 Tesalonicenses 5:17-23) «Orad sin cesar; dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para vosotros en Cristo Jesús. No apaguéis el Espíritu; no menospreciéis las profecías. Antes bien, examinadlo todo cuidadosamente, retened lo bueno; absteneos de toda forma de mal. Y que el mismo Dios de paz os santifique por completo; y que TODO VUESTRO SER, ESPÍRITU, ALMA Y CUERPO, sea preservado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo.»

El espíritu

El espíritu del hombre es el lugar en que establecemos toda comunicación con Dios. (Rom. 8:16; 1 Cor. 14:14). El espíritu (de quien ha sido regenerado) tiene tres funciones principales: conciencia, que discierne lo bueno y lo malo (1ª Cor. 5:3; 2ª Cor. 2:13), intuición, con la que se sabe y se sienten los movimientos del Espíritu Santo (Mr. 2:8; Jn. 11:33), y la comunión, con que se adora a Dios (Jn. 4:23; Rom. 1:9). Estas tres funciones están profundamente ligadas y operan coordinadas.

Antes de la caída, el espíritu del hombre era la parte más noble de todo su ser, y tanto el alma como el cuerpo le estaban sujetos. Por el espíritu, Adán percibía a Dios, y tenía comunión con él. Pero con la caída, el espíritu murió, perdió el control y la comunión con Dios, y comenzó a vivir por el alma. El espíritu del hombre quedó bajo el poder y la opresión del alma, hasta quedar fusionado con ella.

Con el milagro de la regeneración, Dios comienza a recuperar su lugar en el hombre, pues viene a habitar en su espíritu, ahora revivido. (Jn. 1:13; Tito 3:5; Rom. 8:16; 1ª Cor. 6:17). El propósito de Dios es que el espíritu recupere el gobierno sobre el alma, y a través de ésta, sobre el cuerpo.

La vida del cristiano necesita ser gobernada por el espíritu. De aquí surge una lucha entre el alma y el espíritu, y como en toda lucha, vencerá el que es más fuerte. Si es más fuerte el espíritu, y tiene control sobre el alma y el cuerpo, será un cristiano espiritual; si, por el contrario, el alma (aliada con los apetitos del cuerpo) es quien tiene el control, será un cristiano carnal.

Para que el cristiano logre la victoria, será necesario separar del todo el alma del espíritu. Hebreos 4:12 dice que la Palabra de Dios produce esta necesaria división. Luego, por medio de la operación de la cruz, el alma mengua, y por la operación del poder del Espíritu de Dios, el espíritu se fortalece.

Si no se produce la división del alma y el espíritu, los creyentes siguen fuertemente influenciados por el alma, y por ello siempre siguen objetivos entremezclados: algunas veces andando de acuerdo con la vida del espíritu, y otras de acuerdo con la vida natural.

Pero si esta separación se produce, el creyente será capaz de detectar inmediatamente cualquier intento del alma por tomar el control, y podrá rechazarla. Así, el espíritu podrá desarrollar su poder intuitivo de modo más agudo. Sólo después de haber experimentado esta separación pueden los cristianos entrar en posesión de un sentido genuino de pureza.

Los creyentes tienen que ver que todo lo que procede del alma no aprovecha (es carne) y que sólo el espíritu es el que da vida. (Jn. 6:63). Sólo cuando un hombre vive por el espíritu llega a ser espiritual. Como Dios es espíritu, toda obra de Dios es espiritual; y quienes sirven en ella deben hacerlo en el espíritu. La efectividad del cristiano dependerá de si ha tenido la experiencia de ser sumergido en el Espíritu Santo, tal como fue sumergido en el bautismo de agua.

Luego de este bautismo, el creyente puede ser introducido en la obra espiritual, en la batalla espiritual, en la oración espiritual. Sus sentidos espirituales han sido despertados y ahora puede experimentar el poder del Espíritu Santo.

El hombre interior también es fortalecido en la lucha contra Satanás. Y es necesario vencerlo permanentemente en todo lugar. Antes de que él asalte al cristiano en el hombre interior para oprimirlo o bloquearlo, es necesario salir y atacarlo. La mejor defensa es el ataque. Asimismo, todas sus obras de engaño, opresión, de quebrantamiento deben ser deshechas en todo lugar, para así ver la gloria de Dios.

El espíritu del creyente debe permanecer siempre activo, colaborando con Dios, recibiendo revelación, orando en el espíritu, escudriñando las Escrituras, meditando en las obras de Dios.

Un siervo de Dios tiene que estar ejercitado en reconocer la voz del espíritu y distinguirla de las voces del alma o de los espíritus malignos. Así como conoce el «yo» (alma), debería conocer cómo funciona y qué leyes tiene el espíritu. Así entendería que la vida del espíritu no es ocasional, ni tampoco oscilante (como las mareas del mar), sino estable, apacible y abundante (como un río).

El alma

El alma, ubicada entre el espíritu y el cuerpo, es la sede de la personalidad del hombre (Dios lo creó un «alma viviente»). El alma es un reducto inalienable, el cual ni siquiera Dios puede violar. Allí en el alma el hombre tiene todo el poder de decisión.

Cuando Dios creó al hombre, quiso que su espíritu fuera como un amo, el alma como un mayordomo y el cuerpo como un criado. El amo encarga asuntos al mayordomo, quien a su vez ordena al criado que los lleve a cabo. Sin embargo, con la caída, el alma se erigió en amo, y el espíritu se adormeció. Se rompió la comunión con Dios. Un hombre sin Dios tiene, normalmente, en función sólo el alma y el cuerpo. En cambio, uno que ha nacido de nuevo puede volver al diseño original de Dios: espíritu, alma y cuerpo.

El alma tiene que dejar de ser amo y volver a ser mayordomo, porque hay el peligro de que el espíritu quede oprimido (es el caso de los que son «niños en Cristo»). El alma también puede retroceder a ser esclava del cuerpo, en la inmundicia, lascivia, etc., o ser influenciada por el poder de las tinieblas, sea con la sabiduría terrenal, o con visiones y sensaciones sobrenaturales que la estimulan.

Funciones del alma

a) Emociones. Este ámbito abarca los afectos, los deseos y sentimientos.

Afectos. Cuando el cristiano se consagra es relativamente fácil entregar su tiempo, dinero, poder, etc., pero el ofrecer sus afectos es muy difícil. Pero si no ofrece sus afectos no ha ofrecido nada. Dios exige amor absoluto de sus hijos, es decir, con todo el corazón, alma y mente. El amor hacia los suyos es el más grande rival del amor a Dios en el corazón del creyente. El Señor no sólo espera que el cristiano trabaje para él, sino, sobre todo, que le ame.

Deseos. Los deseos del alma se centran en el «yo», para su deleite y exaltación. Estos son quitados por la operación de la cruz. Y entonces ya no hay ansiedad por alcanzarlos; hay reposo. No hay frustración, porque ya nada se desea sino a Dios. Los deseos sólo provocan inquietud y afán, y nunca serán enteramente satisfechos. Cuando el cristiano está satisfecho con lo que Dios le da, tiene reposo. La vida espiritual es una vida satisfecha en Dios.

Los sentimientos son un camino con muchos altibajos. Cuando están en la cúspide, el creyente piensa que está en su estado óptimo, que es espiritual; y cuando, por el contrario, se siente frío y seco, piensa que es anímico y carnal. Esto no es así: en ambos casos, es un cristiano anímico y anda por sentimientos.

¿Por qué Dios concede sentimientos de felicidad y luego los retira? Para que el creyente se conozca en toda su fragilidad e inestabilidad, y para que, dominando sus sentimientos, pueda dominar el ambiente. Él quiere que el creyente le sirva, ya sea que esté feliz o que esté triste. También retira esos sentimientos para que el creyente entrene su voluntad. La vida de fe puede ser llamada la vida de la voluntad, puesto que la fe no se ve afectada por aquello que se siente.

Un creyente emocional es inútil en las manos de Dios. Sólo apegando la voluntad a la de Él, se halla perfecto reposo.

b) La mente. La mente es el instrumento de nuestros pensamientos. Por medio de la mente el hombre conoce, piensa, imagina, recuerda y entiende.  La mente del hombre es una gran fortaleza; es motivo de orgullo y es la causa del progreso de la civilización; sin embargo, espiritualmente es un gran peligro, pues es un terreno especialmente susceptible para la acción de Satanás. El entendimiento es fácilmente cegado, y surgen argumentos y pensamientos contra el conocimiento de Dios. Mediante la mente, el hombre no puede conocer a Dios, antes bien, levanta fortalezas mentales que le han llevado a apartarse de Dios y aun a desafiar a Dios. Una mente reducida por Satanás es como una fortaleza que es necesario derribar. En el momento de la regeneración, la mente es traída a la obediencia a Cristo, pues «arrepentimiento» significa «cambio de mentalidad».

Sin embargo, aun en el creyente, la mente es el punto más vulnerable para la acción de Satanás. El nuevo creyente tiene un nuevo corazón, pero todavía arrastra una mente vieja. Muchas veces la mente se llena de pensamientos, imaginaciones, recuerdos, o ideas confusas de modo incontrolable. Su mente estuvo tan manipulada por Satanás en el pasado, que no puede dejar esos pensamientos a menos que su mente sea renovada.

Por eso, apenas convertido, el cristiano necesita de una profunda renovación de su mente. Ella debe ser ampliada y fortalecida. Dios quiere restaurar la mente para que pueda ser útil en las manos de Dios. El cristiano requiere de su mente para las cosas espirituales, pero una mente restituida al lugar que Dios le dio en el principio, es decir, sujeta al espíritu. La vida cristiana no es, como pudiera pensarse, una vida de puro corazón, sin entendimiento. Caer en ese extremo es fanatismo peligroso, pues puede llevar a cometer los más graves excesos y a sostener las más absurdas herejías.

El diablo puede poner pensamientos en la mente (como en Judas) o quitar pensamientos; de hecho, el diablo quita la palabra sembrada en el corazón para que las gentes no crean y se salven (Mt. 13:19). Con todo, él no tiene soberanía sobre ella, a menos que el cristiano, consciente o inconscientemente se lo permita, cediéndole terreno.

¿Cómo se le cede terreno a Satanás en la mente? Primero, con una mente que acaricia el pecado. Segundo, con una incorrecta comprensión de la verdad de Dios. Tercero, buscando las predicciones (horóscopos). Si un creyente busca conocer el futuro, le vendrá aquello que cree, porque los demonios hallarán terreno para provocarlo. Finalmente, manteniendo la mente vacía o pasiva. El diablo desea una mente así para poner sus pensamientos. Dios no quiere robots, quiere que el hombre coopere con él, en pleno uso de sus facultades. Si el cristiano no ocupa su mente, tampoco la ocupará Dios, aunque sí la puede ocupar Satanás.

¿Cómo vencer en esta batalla? Le mente tiene que ser renovada, mediante el despojamiento del viejo hombre (Ef. 4:17-24). Una mente renovada es una eficaz colaboradora en la obra de Dios. Además de que sus facultades se despiertan y agilizan, está en condiciones de seguir al Espíritu Santo en su obra de revelación en su espíritu (Ef. 1:17-18). Luego que el espíritu del cristiano recibe luz de Dios, mediante la capacidad intuitiva, la mente es capaz de retener esa luz e interpretarla. Aquí la mente colabora con el espíritu, aunque siempre va detrás de éste.

Una mente renovada es también una mente abierta, libre de prejuicios, que estará en condiciones de recibir la Palabra de Dios a través de otros cristianos, o mediante lecturas edificantes. Una mente renovada, en fin, es una mente controlada y purificada por el Espíritu y llena de la Palabra de Dios.

c) La voluntad. La voluntad es la capacidad que tiene el hombre para tomar decisiones. Es el verdadero «yo», que tiene la mayor influencia sobre la persona. Por tanto, la salvación plena tiene que alcanzar su voluntad.

Dios creó al hombre con una voluntad soberana, capaz de decidir por sí mismo. Ahora bien, cuando el hombre decidió por sí mismo, independientemente de Dios, cayó. La salvación se obtiene cuando la voluntad es puesta en obediencia a Dios. Ahora tiene una nueva dirección.

La voluntad del hombre tiene que unirse perfectamente a la voluntad de Dios para que la salvación sea completa. Para que esto sea posible, a causa de la obstinación del hombre, Dios usa muchos medios para reducirle a la obediencia. Uno de ellos es la disciplina. Lo que Dios quiere no es sólo que el cristiano haga Su voluntad, sino que ella sea su deleite. Que la voluntad Suya y la de él sean la misma. ¿Cómo es esto posible? Llevando el alma a la cruz para que pierda su fuerza y energía.

Hay un peligro con la voluntad. El mal uso o el desuso de ella pueden dar lugar a la operación de los espíritus malignos. En general, todo pecado da lugar al diablo para que opere en el cristiano. Pero no sólo los pecados de hecho, sino también de omisión (Stgo. 4:17).

El más frecuente pecado de omisión es la pasividad. El Señor dota al cristiano de toda clase de capacidades y talentos, ninguno de los cuales debe quedar sin ser usado o ser mal usado. Cuando un creyente no está usando sus talentos, ha caído en la pasividad.

Los espíritus malignos sacan ventaja de esta inactividad, porque, sin el creyente saberlo, está cediendo terreno a la acción de ellos y está cumpliendo el requisito fundamental para que ellos puedan operar.

Mientras que Dios requiere de la cooperación del hombre en el uso de sus talentos, Satanás exige el cese del ejercicio de la voluntad y ciertas acciones del hombre para poder actuar por él. Por ignorancia, el creyente cree que la pasividad es señal de obediencia y consagración, y cede el terreno al diablo.

El cristiano que se ha abandonado a la pasividad debe decidir finalmente a recuperar el ejercicio de su voluntad y demás facultades, para ponerlas al servicio activo de Dios. Para recuperar el terreno deberá resistir firmemente y recuperar lo que se ha cedido. El creyente debe recuperar su soberanía, su dominio propio. Debe experimentar liberación en los muchos puntos en que fue atado e inmovilizado por Satanás.

La obediencia del cristiano a Dios debe ser incondicional. No obstante, esto no implica que no tenga más su propia voluntad. Dios no quiere obediencia ciega, sino que Su voluntad sea hecha voluntariamente, en plena conciencia. Mediante su voluntad renovada, el creyente tiene que alcanzar el dominio propio, y controlar su espíritu, su alma y aun su cuerpo. Sólo así podrá andar siempre en el espíritu.

El cuerpo

Para que la salvación de Dios sea completa debe alcanzar al cuerpo. Aunque la obra de Dios comienza en el espíritu, y sigue con el alma, también debe expresarse en el cuerpo.

La importancia del cuerpo es evidente por cuanto Dios fue manifestado en carne. El Verbo se hizo hombre, lo cual permitió la salvación del hombre y la derrota de Satanás (por eso los espíritus inmundos no pueden confesar esta verdad).

El cuerpo del Señor Jesús en la tierra fue el templo de Dios (Jn. 2:21); hoy el cuerpo del cristiano también lo es (1ª Cor. 6:19). Uno de los mayores pecados (la fornicación) se asocia con el cuerpo, porque significa tomar un miembro de Cristo y hacerlo miembro de una ramera (1ª Cor. 6:15).

El cuerpo tiene necesidades, las cuales deben ser suplidas; no obstante, esto no significa gratificar el cuerpo. Si el cuerpo es complacido cada vez, se volverá un amo con más y más exigencias, y dejará de ser un siervo. El alma también se verá envuelta en sus apetitos y caerá en el hedonismo (búsqueda del placer).

La consagración del cristiano ha de comenzar por el cuerpo, el cual es presentado como un sacrificio vivo, santo y agradable a Dios. Luego, el entendimiento, el alma, es renovada, y la voluntad de Dios puede ser comprobada en el espíritu (Romanos 12).

Así como el espíritu fue vivificado al recibir la justificación, así el cuerpo es vivificado por su Espíritu (Rom. 8:10-11). En 1ª Corintios 6:13 dice «El cuerpo es para el Señor… y el Señor para el cuerpo». Esto primero significa que no es para la satisfacción y el deleite; es para el Señor. El cuerpo ha de servir como instrumento de justicia.

«El Señor es para el cuerpo» significa que el Señor no sólo salva el espíritu y el alma, sino también el cuerpo de enfermedades y plagas. Si el cristiano acepta que el cuerpo es para el Señor, y se consagra para él, el Señor va a conceder vida y poder a su cuerpo. Él mismo lo va a cuidar y preservar. Él lo va a restaurar si está enfermo, y lo va a preservar para que no esté enfermo.

La introducción del pecado en el hombre trajo consigo no sólo la muerte, sino también la enfermedad (La enfermedad se halla entre el pecado y la muerte). El Señor no sólo perdonó pecados, sino que también sanó enfermos. Él vino a deshacer las obras del diablo, y éstas tienen que ver con la enfermedad y con la muerte.

Un cuerpo sano no es para los deseos carnales, sino para Dios.

«Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo nuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo» (1ª Tes. 5:23).

¿CÓMO CONSEGUIR LA VICTORIA EN ESTA LUCHA?

 II.- ANTAGONISMO ENTRE LAS OBRAS DE LA CARNE Y EL FRUTO DEL ESPÍRITU (Gálatas 5:19-23)

Pablo comienza con las Obras (pues demandan acción u omisión por parte de la persona) naturales, manifiestas y obvias de la Carne, las cuales distorsionan nuestra relación para con Dios, y para contra el prójimo.

La Biblia nos habla de 3 clases de personas:

1. EL HOMBRE NATURAL (es el que no ha recibido a Cristo) — 1 COR. 2:14 dice: Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espiritu de Dios, porque para el son locuras, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente.

2. EL HOMBRE ESPIRITUAL (es el cristiano que es dirigido, facultado y habilitado por el Espiritu Santo) — 1 COR. 2:15 dice: ….el espiritual juzga todas las cosas… y el 2:16 dice: …tenemos la mente de Cristo.

3. EL HOMBRE CARNAL (es el cristiano que vive una vida de derrota porque trata de vivir la vida cristiana por sus propios medios, esfuerzos y conceptos propios; es el que trata de alimentarse de la vid mediante sus propios esfuerzos sin dejar que sea la vid la que le suministre el alimento) — 1 COR. 3:1-3 dice: De manera que yo, hermanos, no pude hablaros como a espirituales, sino como a carnales, como a niños en Cristo. Os di a a beber leche, y no vianda, porque aun no erais capaces, ni sois capaces todavía, porque aun sois carnales; pues habiendo entre vosotros celos, contiendas y disensiones, no sois carnales y andáis como hombres?

¿CUÁL ES EL PROPÓSITO DE PABLO?

Ayudar a los gálatas a distinguir entre los asquerosos y perversos brotes de la carne NO regenerada, y el bendito fruto que produce el Espíritu Santo en la vida de los genuinos creyentes que se han entregado al Señor.

Gálatas 5:19-21  «Y manifiestas son las OBRAS DE LA CARNE, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas NO heredarán el Reino de Dios»

Pablo procede a dar una repugnante lista de pecados característicos de una humanidad NO redimida, y los clasifica en 3 áreas o grupos: pecados de índole sexual, de índole religioso y de relaciones humanas.

Gálatas 5:-18 (RVR1960) Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne. Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis. 18 Pero si sois guiados por el Espíritu, no estáis bajo la ley. 

Mateo 26:41 Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil. Vivir en la carne es enemistad contra Dios

Romanos 8:5-9 ( Porque los que son de la carne piensan en las cosas de la carne; pero los que son del Espíritu, en las cosas del Espíritu. 6 Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz. 7 Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden; 8 y los que viven según la carne no pueden agradar a Dios. 9 Mas vosotros no vivís según la carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de él

 1 Juan 2: Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo.

Se puede ver además otras listas, como Romanos 1:24-32 o 1ª Corintios 6:9-10

1.- PECADOS SEXUALES: Adulterio, Fornicación, Inmundicia y Lascivia

Fornicación «Porneia», alude a toda actividad sexual ilícita, fuera del matrimonio (ver 1ª Corintios 5). Incluye adulterio, relaciones homosexuales, bestialismo, incesto, prostitución,…

Lascivia, que abarca todo movimiento insolente, desordenado y caprichoso que atenta contra la buenas costumbres, y  normas morales y sociales; es decir, es una falta de moderación.

Inmundicia, alude a la impureza sexual y atracción a la pornografía.

Adulterio NO figura en el original, pero el copista lo añadió a tenor de Mateo 15:19 y Marcos 7:21

2.- PECADOS RELIGIOSOS, que atacan directamente contra Dios (Idolatría y hechicerías)

Idolatría, alude a la sustitución del culto a Dios por una figura o un ídolo, que se antepone a Dios en nuestro corazón (Ver Hechos 19:19, Apocalipsis 13:15, 2ª Tesalonicenses 2:4)

Hechicería («Pharmakia» de ahí se deriva farmacia), que alude al empleo de drogas, artes mágicas como ocultismo, brujería y magia, las cuales facilitaban la comunicación con sus falsas deidades.

3.- PECADOS PROCEDENTES DEL «YO»

Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo (1 Juan 2:16).

La caída de Génesis 3 supuso que el «yo humano» marcase su propio rumbo sin someterse a Dios y a SU Voluntad, así como tampoco tener o tomar en consideración hacia el semejante.

La buena educación, o la disciplina de una sociedad bien ordenada y establecida pudiera apaciguar o frenar algo, está claro que partimos desde una actitud de rebeldía frente a Dios, y en oposición frente al prójimo.

Contiendas y herejías ,… fruto de un corrupto enojo. Vemos que hay enemistades que resultan en contiendas y pleitos, celos(son un resentimiento odioso), iras (explosiones súbitas e incontroladas de hostilidad carentes de dominio propio)

Borracheras y orgías a ídolos paganos

«Y OTRAS COSAS SEMEJANTES» alude a que la lista No acaba ahí, podría perfectamente seguir.

Como CONSECUENCIA a una vida caracterizada de forma habitual, marcada y continua es que NO HEREDARÁN EL REINO DE DIOS (Incompatibles con el Reino); pues debemos diferenciar tal conducta o patrón de vida a una puntual caída, donde debemos pedir socorro en arrepentimiento a nuestro Abogado defensor (1ª Juan 1:5 y 2:2)

DIFERENCIA DEL FRUTO DEL ESPÍRITU Y LAS OBRAS DE LA CARNE

El apóstol pablo menciona dos aspectos diferentes en cuanto a las obras de la carne y el fruto del Espíritu los cuales son: Amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza,(Gal.5:22,23).Tanto la carne (Pasiones pecaminosas del alma humana)la persona que viene a Cristo su espíritu es todo cambiado o purificado su alma por la gracia del Espíritu Santo.

Buenos frutos significa: Producción selecta, árboles de buena fructificación.

Después de la conversión la vida del creyente debe estar regida por el Espíritu Santo de tal manera que el fruto del Espíritu es distinto de la vida pasada como irredento

La conversión opera una especie de muerte hacia las cosas de este mundo, al grado de que la personas desprecia todo lo que en el hay, para poder alcanzar mas de lo de Dios. Es de esta manera como se logra ser dirigido por el Espíritu Santo y como se manifiesta el fruto del Espíritu en nuestras vidas.

EL FRUTO DEL ESPÍRITU SANTO

A continuación desarrollamos las características del fruto del Espíritu Santo, muchas veces sea malinterpretado estas virtudes y el poder invisible del Espíritu, pensando que las manifestaciones se dan por separado en la vida del creyente, las características están unidas y van juntos como una esencia en el cristiano, si alguno dice tener Amor debe manifestar el gozo, si existe gozo debe haber paz, y si hay paz debe manifestar benignidad…etc., en otras palabras manifestar todos estas características, ninguno debe carecer en su vida, si es que el Espíritu Santo mora en la vida del creyente todo se va a notar por que el Espíritu Santo no se manifiesta por medida (Jn.3:34). Así como todo es completo el fruto del Espíritu es completo para perfeccionarlos, es por ellos que no hay acusación alguna o no hay ley (Gal 5.23), pero si uno de estos falta es que por que el Espíritu Santo no mora en el creyente. Ningún árbol bueno puede producir malos frutos, todos son bueno. (Mt.7:17) si hay un indicio de la obras de la carne no ha nacido de nuevo. Los frutos son los siguientes:

AMOR:

Es la traducción del griego: «AGAPE». Significa: afecto, buena voluntad, amor, benevolencia, espíritu afectuoso, «la habilidad el poder y la determinación de amar a la gente que no queremos».Pablo empieza la lista del fruto del Espíritu con «AGAPE», amor que realmente hace que el resto de las manifestaciones sean una consecuencia, sin amor no puede haber las demás características pero con el todo son una consecuencia natural y lógica, por que el amor se extiende y se manifiesta a las demás características del Espíritu.

El amor es un don de Dios, es un atributo de Dios por que Dios es amor. (1Jn.4:8).

El amor es la base fundamental para la manifestación de los dones ministeriales. (1Cor.13:1-13). Según Colosenses el amor es la virtud que une todas las características en perfección o como otras versiones traducen: El amor es el vínculo de perfección; vinculo Perfecto. El amor es el cumplimiento de la ley» Así que el Cumplimiento de la ley es el amor. (Rom.13:10).El Amor tiene la virtud de vitalizar y de poner en acción la fe.

GOZO

De la voz griego: «JARA». Que significa: alegría, gozo, de ALLY el infinitivo: JOIREIN: regocijarse, estar contento, gozoso, estar lleno de gozo. Este verbo se usa en el N.T.

El gozo tiene que ver con la alegría permanente del individuo que cree en cristo como toda La iglesia está llamada a experimentarlo. Una calidad de vida basada en lo eterno y segura relación del hijo de Dios con su padre celestial. El culto del Antiguo Testamento rebosaba de Gozo y este se expresaba en fiestas y tumultuosas celebraciones, el salterio hebreo era una clara manifestación del gozo centrado con frecuencia en el templo.(Sal.16:8)(Sal 42:4)

En el NT. El evangelio es proclamado con gozo, como el nacimiento de JESUS, su entrada triunfal y su resurrección son destacadas en un marco de gozo. (Lc.2:10- Mr.11:9).

El gozo del cristiano es tan inclusivo y permanente que puede sentirse, al descubrir la voluntad de Dios. (Mt.2:10).Al sacrificarse por causa de Cristo. (Mt.13:44)Al Testificar de Cristo.(Lc.10:17) O al tener un encuentro personal.(Lc.24:52). En realidad Cristo mismo es la furente de gozo por encima de las circunstancias de la vida. Por Ej. PABLO Y SILAS. Estaban gozosos en la prisión en Filípos por causa de Cristo. Hch.16:25. Cp. Jn.16:20.

El elemento de gozo fue una marca distinta de la iglesia en sus inicios. (Hch.2:46)»perseverando unánimes cada día en el templo en el partimiento del pan y en las casas, comían juntos con ALEGRIA y Sencillez de corazón. Otro ejemplo podemos poner del ETIOPE. Siguió gozoso su camino (Hch.8:39) a pesar de la persecución en Antioquia de Psidia «Los discípulos estaban llenos y del Espíritu Santo». (Hch. 13:52)

PAZ

Una de las cualidades del carácter del cristiano que representa la palabra «SHALOM»: Significa: Un Bienestar total, que implica también tranquilidad serenidad del espíritu.

El énfasis aquí esta en la paz con Dios, una bendición basada en la relación con Dios, también comprende la paz con uno mismo y con las circunstancias, Dios es llamado Dios de Paz.(Rom.15:33- 16:20

La paz interior es el don de Cristo o un regalo hecho a nosotros (Jn.14:27 – Jn. 20:19).La paz exterior es la relación con Dios que desea que tengamos con nuestros prójimos que vivamos con ellos en armonía, en tranquilad mantengamos una amistad buena y sincera. (Mt.5:9) (Mt. 12:14)

PACIENCIA

Del griego: «MAKROTHYMIA» .Significa: longanimidad, apacibilidad, indulgencia.

No hay espíritu de rencor, es un equilibrio de todos los temperamentos y pasiones, completamente opuesto al enojo. Cuando hay paciencia hay constancia, firmeza y perseverancia, el que es paciente es tolerante, clemente indulgente, Significa también: Resistir con paciencia.

En el A.T. Bíblicamente es una sujeción ejercida por Dios, que se origina en el amor de Dios. «AREK» en (gr.) Significa «LARGO». Se dice que Dios es largo, o lento para airarse, esta idea se expresa exactamente en longanimidad, definida como por un prolongado aguante mental antes de dar lugar a la ira.

La paciencia del cristiano con respecto a las personas (MAKROTHOMYA).Debe ir parejo. Dios es el que otorga esta paciencia semejante a la de Cristo (Rom.15:5) (2Ts.3:5) Paciencia significa: saber sufrir, para el cristiano es saber resistir a la prueba lo que dice Pablo en (1ª Cor.13) el amor es sufrido, benigno, todo lo sufre todo lo soporta, todo lo espera, paciencia es saber soportar las debilidades y provocaciones de los demás.

La paciencia es lo opuesto a la impaciencia humana, ha de ser contemplado mas bien como la paciencia de Dios que ha operado internamente, la paciencia infinita de Dios no tiene limites. La paciencia ha de ser comunicada directamente al creyente a través de la manifestación y presencia de Dios en su vida, no solo se dice que es atributo de Dios si no que El es Señor de su gloria para toda paciencia y longanimidad (Col.1:11) (Tito.1:16)

Esta paciencia es una virtud que debe esperarse en la vida de cada creyente en medio de las mas vitales direcciones acerca de la responsabilidad de andar dignamente (Ef.4:2-3) (2Tim.2:10. – 4:2) (Stg.6:7:8).

BENIGNIDAD

También significa AMABILIDAD, Es ser amable con otro, todo lo contrario a la dureza. Viene de griego: «JRESTÓTES». Significa: bondad, integridad, excelencia de carácter, el adjetivo «JRESTOS» significa benévolo.

(Lc.5:39)(1Pe.2:3).También significa: bueno en carácter.

La benignidad es atribuida a Dios como uno de los atributos morales y esto se relaciona con la

Conducta del creyente (1Cor.15:33) (Ef.4:32).La benignidad se asocia con su misericordia por que Dios es rico en Misericordia, en relación al creyente debe ser misericordioso. Perdonar como Dios nos ha mostrado. (Col.3:12) en este caso el ropaje (Vestíos) que es la benignidad despojando todo lo que sea opuesto a ella, esto significa poner a un lado algo inferior por algo superior contrario a lo áspero (Temperamento malo)

Benignidad es la suavidad de carácter, tranquilidad del espíritu, una disposición reposada para tratar con cortesía esta operación lo hace el Espíritu Santo en el corazón del cristiano que es benigno, no anda mal humorado o amargado. Al contrario corrige, endulza el carácter irritable. Hace el corazón bondadoso, y hacemos felices a lo más que podemos a aquellos que nos rodean.

BONDAD

Es la traducción del griego: «AGATHOSUNE». Significa: «benevolencia, bondad, rectitud de corazón y de vida», cualidad de hombre bueno (Agathos): bueno. Por lo tanto significa más generosidad. Guiar a buenas obras, tener un carácter bueno mostrar nuestro amor cristiano con hechos a los demás y a nuestros prójimos. En Dios la bondad es infinita, la Biblia nos lo demuestra. Dios dijo a Moisés, después que éste hubo intercedido por Israel» Yo haré pasar todo mi bien delante de tu rostro y proclamare el nombre de Jehová delante de ti, y tendré misericordia por Israel y seré Clemente. (Ex.33:19).

En la perfección que Dios tiene el Salmista escribió,»¡Cuan grande es tu bondad, te has guardado para con los que te temen, que has mostrado para los que esperan en ti, delante de los hijos de los hombres!»

La bondad es aquella que nos impulsa al arrepentimiento de un perverso corazón.

Si el cristiano anda en la luz, deberá manifestar bondad, la bondad se asocia con la justicia y la verdad con diferentes manifestaciones de un mismo fruto, como en (Galatas: 5: 22,23) donde el fruto del espíritu tiene nueve manifestaciones o características.

FE

Del griego «PISTIS». Significa: «Fidelidad» el carácter de uno se puede confiar, señala el significado pasivo de la fe, Digno de confianza, fidelidad, honestidad, confianza en el tratos de uno con otros, lealtad. En Galatas 5:22.- «FE». No es la confianza en Jesucristo para la salvación, ni tampoco como una doctrina teológica. Es una virtud ética, es una virtud que distingue al cristiano en sus relaciones y vivencias por lo tanto, PISTIS, aquí no significa fe de cree meramente al azar, si no FIDELIDAD, honestidad, lealtad, puede ser usada esta palabra en sentido de fidelidad.

Un hombre fiel en sus palabras, promesas, un hombre en quien se puede confiar y creer, el cristiano es fiel como hombre, como vecino, amigo, esposo, padre, hijo, fiel en sus contratos y en sus promesas.

También consideremos la fe, que hace accesible a Dios, en un creyente que tiene el Espíritu de Dios, su fe no menguara jamás, fe viva en la cual no hay duda, no solo para la salvación sino que también opera en los dones y ministerios que Dios (Espíritu) dio.

Fe es también el gozo, el regocijo que brota del sentir misericordia divina, lo comunicado del alma del perdón de sus iniquidades y de la gloria eterna, que comienza a gozar con el perdón de sus pecados.

MANSEDUMBRE

Este proviene del griego: «PRAUTES». Significa: gentileza, afabilidad, mansedumbre, amistad dulce opuesto a aspereza, mal temperamento, enojo repentino, la mansedumbre soporta la incomodidad, este fruto se puede manifestar cuando están totalmente rendidos a Dios.

La mansedumbre de Dios no implica debilidad, el creyente lleno del Espíritu Santo manifestara mansedumbre, el también puede conocer el poder de la indignación, pero así mismo será manso. El elevado lugar que se concede a la mansedumbre en la lista de las virtudes humanas se debe al ejemplo y a la enseñanza de Jesucristo.

Por ejemplo la mansedumbre de Moisés aunque retenía la fortaleza del liderazgo, se mostró dispuesta a aceptar daños personales, sin resentimiento o recriminación.

En el Nuevo Testamento, la palabra mansedumbre se refiere a una actitud interior, es parte del fruto del carácter semejante al de Cristo producido solamente por el Espíritu Santo. (Gal.5:23).Los mansos no se recienten ante la adversidad, debido a que aceptan todo como efecto sabio y amoroso propósito de Dios.

El que tiene mansedumbre soportara a los unos y a los otros, aun con sus palabras responderá con mansedumbre. la cual conduce a una perfecta cortesía para que podamos reprender sin rencor .Discutir sin intolerancia, encarar la verdad sin resentimiento, enojarse sin pecar, ser amables y sin embargo no ser débiles. La mansedumbre una manifestación del fruto del Espíritu, es evidente que las personas solamente lo puedan manifestar cuando están rendidas a Dios y cuando la presencia del Espíritu Santo domina en su totalidad en el hombre

TEMPLANZA

De la palabra griega: «ENGKATEIA». Significa: El control de uno mismo, conocido también como «DOMINIO PROPIO», es una de las virtudes cristianas cardinales en la templanza, se nos amonesta a ser moderados y equilibrados en nuestra conducta, Es el control propio en el pensamiento, en nuestro enojo, nuestro hablar, el ejercicio del dominio propio refleja el poder de Dios en nuestra vida.

El Apóstol Pablo emplea el termino en relación con el obrar del Espíritu de Dios, así que no ensalza la voluntad el hombre natural, si no que nos hace ver que la vida espiritual abarca el control de las paciones y los impulsos que son propios del viejo hombre, así comprendemos como llega a ser una manifestación del fruto del Espíritu.

Es claro entonces que «EGKRATERA». En (Galatas 5:23) se usa en oposición o inmortalidad, impureza, libertinaje, y embriaguez, que se mencionan previamente como obras de la carne. El dominio propio contra los apetitos sensuales.

CONCLUSIÓN El fruto del Espíritu Santo tienen en si una relación mutua que ninguno de los nueve están separados, todos están juntos en esencia pero basados en el amor. No debemos confundir «Obras de la Carne» con el «Fruto del Espíritu», existe una gran e incomparable diferencia

LA PERSONALIDAD

Los cimientos son esenciales para que una estructura pueda soportar varios pisos. En caso de que la cimentación sea débil, inevitablemente se producirá un colapso y el edificio se vendrá a tierra». Con estas palabras un amigo ingeniero con quien dialogaba en la oficina, sustentó la importancia de tener una base sólida en toda construcción.

Igual ocurre con nuestra vida. A menos que haya un buena base , experimentaremos trastornos que serán evidentes a todos. Enfrentaremos dolor y lo provocaremos en los demás. Hace pocos días leí el libro «Relaciones Humanas Aplicadas» del sicoterapeuta Juan Francisco Gallo quien asegura que la situación no solo es preocupante sino que podría evitarse con una edificación personal y espiritual apropiada.En su criterio: «Los complejos, la timidez, el nerviosismo, la preocupación, el temor, la agresividad y la inestabilidad de ánimo, son trastornos de la conducta originados en la mala formación de nuestra personalidad, o sea, que los materiales con los que está fundamentada son falsos y maleables» («Relaciones Humanas Aplicadas», Pag. 21. Ediciones Paulinas. 1987. Santafe de Bogota. Colombia).Considero que se trata de una ilustración que grafica dos elementos sobre los que debemos trabajar como preámbulo a una Consejería Cristiana eficaz, oportuna y bíblica: la Personalidad y la Conducta.

Para quién estudia psicología o quizá recibió asignaturas afines durante su formación académica en el Seminario o en el Instituto Bíblico, es fácil comprender de que se trata; sin embargo, como aspiramos tornar muy sencilla la enseñanza de tal manera que además de asequible a todo Pastor, Obrero o Líder que trabaja en la obra de Jesucristo, sea muy práctica, debemos comenzar por definir estos dos grandes conceptos de manera que los podamos comprender y asimilar con facilidad.

La Personalidad Latinoamérica se vio sacudida hace algún tiempo con la noticia sobre un hombre que, comenzando la mañana y frente a su negocio de ferretería en una plaza de mercado, procedió a agredir con un destornillador a los transeúntes. No había razón aparente para su comportamiento.Las autoridades reaccionaron con rapidez. Pese a ello no fue fácil detenerlo, es mas, era literalmente imposible.

Seguía lanzando ataques con aquella herramienta.Los intentos de un agente del orden por detenerlo degeneraron en una gresca hasta que un disparo zanjó las diferencias. El hombre murió.Su tragedia había comenzado dos horas atrás. Apenas se sentó a beberse un café en el desayuno, la esposa le recordó que debían tres meses de renta, a los hijos les habían devuelto dos veces de la escuela por estar atrasados en el pago de la colegiatura y, además, aquel día no tenían nada para el almuerzo. «iQue hago, mujer, si el negocio cada día va peor?», grito ofuscado al tiempo que echaba por el suelo el pocillo con café. Salió dando tremendo portazo. Estaba angustiado. La más mínima provocación desencadenó su ira irracional.Alguien que presenció la escena resumió el asunto al decir: «A este pobre hombre lo mató la desesperación».

Tenía razón. Estaba atravesando por un mal momento que se dimensionó como producto de problemas en su personalidad.Un hombre de la antigüedad a quién se consideraba ejemplo, delante de Dios y de los hombres, la esencia misma de la rectitud, se encontró en un abrir y cerrar de ojos en una penosa situación: perdió sus posesiones, en un absurdo accidente murieron sus hijos y para coronar la sucesión de incidentes trágicos, evidenció una enfermedad que no podían controlar los médicos de la época.Fue una presión externa enorme que golpeó su vida y, por ende, su personalidad. Presa de la desesperanza escribió: «Perezca el día en que yo nací, y la noche que dijo: «Un varón ha sido concebido». ¿Por que no morí yo al nacer, o expiré al salir del vientre? Porque ahora yo yacería tranquilo; dormiría, y entonces tendría descanso…¿Por que se da luz al que sufre, y vida al amargado de alma; a los que ansían la muerte, pero no llega, y cavan por ella más que por tesoros; que se alegran sobremanera, y se regocijan cuando encuentran el sepulcro? Porque al ver mi alimento salen mis gemidos, y mis clamores se derraman como agua. Pues lo que temo viene sobre mí, y lo que me aterroriza me sucede.

No tengo reposo ni estoy tranquilo, no descanso, sino que me viene tribulación» (Job 3:1, 11,20, 21, 24-26. La Biblia de las Américas).¿Le resultan familiares estas reacciones? ¿Acaso ha tenido la oportunidad de apreciar actitudes así en amigos, familiares o tal vez en su propio ser? Si es así -como no dudo que haya ocurrido—hay problemas de personalidad tras los comportamientos errados descritos. Ese es el punto clave al que debe dirigirse el Consejero Cristiano. Ahora, para alcanzar mayor eficacia en la tarea, tanto de análisis como de acompañamiento con una orientación fundamentada en la Escritura, es necesario que definamos que es la Personalidad.La forma mas sencilla de describir la personalidad es precisando que se trata del conjunto total de nuestras facultades físicas, mentales y emocionales, que a lo largo de la vida de cada ser han sido construidas a partir de vivencias, experiencias y aprendizajes tanto favorables como desfavorables, positivos y negativos.

Estos rasgos nos tornan distintos de las demás personas. Son algo único en cada hombre y mujer, porque igual, cada uno de nosotros es un mundo diferente. Sobre esa base, es natural que las reacciones difieran en las personas cuando reciben un estímulo igual. Por ejemplo: a Job, el personaje bíblico, le avisaron que había perdido sus propiedades y más aun: sus hijos. Se pronunció con calma ante quienes trajeron las malas noticias: «Desnudo salí del vientre de mi madre y desnudo volveré allá. El Señor dio y el Señor quitó; bendito sea el nombre del Señor» (Job 1:22. La Biblia de las Américas).Moisés, el profeta que guiado por Dios sacó a Israel de la esclavitud egipcia, también experimentó una situación delicada.

Caminando en el desierto habían llegado a un lugar entre Elim y Sinaí. Tenían hambre y fatiga. «Y toda la congregación de los hijos de Israel, murmuró contra Moisés y contra Aarón en el desierto.» Los dos siervos de Dios se llenaron de angustia. ¡Era toda una nación en su contra! Fueron al Señor en procura de ayuda. La calma retornó cuando Él se pronunció: «Entonces el Señor le dijo a Moisés: he aquí, haré llover pan del cielo para vosotros, y el pueblo saldrá y recogerá diariamente la porción de cada día, para ponerlos a prueba si andan o no en mi ley» (Éxodo 16:2, 4. La Biblia de las Américas).Como podrá apreciar, mientras que Job guardó la calma y recurrió a Dios cuando las circunstancias se hicieron cada vez mas difíciles y minaron su confianza en el poder divino, en Moisés la reacción fue opuesta: inmediatamente buscó al Supremo Hacedor porque en ocasiones, fácilmente sucumbía a las presiones.

El ego, las circunstancias y la personalidad Al primer concepto es esencial que le añadamos otro que está íntimamente ligado. Se trata del yo o del ego que hay en todo ser humano. Es lo que la Biblia llama espíritu. Vendría a ser el eje central de nuestra personalidad.¿Ha observado con detenimiento las aspas de un ventilador al girar? Pues bien, si tomamos esta gráfica mental para ilustrar el asunto, diríamos que el yo es el punto central sobre el que la hélice da vueltas y vueltas.Ahora, se preguntará usted, ¿que relación hay entre el ego y la personalidad? Para ilustrar la respuesta, tomaremos como ejemplo un cerillo. Sobre esta base, el ego es el trozo de madera o de papel encerado sobre el que se fija el fósforo. La acción de pasar el fósforo sobre una superficie corrugada para generar el fuego, vendría a ser como las circunstancias que ejercen influencia en el ego; y la llama sería, en este caso específico, la personalidad, es decir, lo que se produce al término de todo el proceso. Son tres elementos que estan estrechamente unidos entre si.

Un ser que tenga la cimentación necesaria para guardar equilibrio frente al cúmulo de factores positivos y negativos que afectan su vida desde fuera, sin duda reaccionará con equilibrio. Por el contrario, quién tiene problemas en su personalidad, desencadenará reacciones impredecibles. ¿Comprende ahora el valor de la sana personalidad y por que razón el Consejero Cristiano debe tomar nota del asunto antes de brindar una orientación a quién le consulta su problema?Ahora, ¿de qué manera influye el yo o el ego? Es como la página en blanco que tengo abierta en el computador. Esta vacía. Pero conforme voy escribiendo, tendrá un mensaje que usted podrá leer. Todo depende de la concatenación de términos, frases y párrafos que consigne allí. Bien podría escribir una novela costumbrista latinoamericana o, como lo estamos haciendo, un MANUAL DE CONSEJERÍA PASTORAL. El papel (en este caso el yoo el ego) es el mismo en todos los casos, el resultado es el fruto de todo aquello que escriba (lo que llamaríamos personalidad, para el ejemplo que nos ocupa).

Hay algo más que debo agregar: nuestra personalidad no es estática; por el contrario, es dinámica. Jamás podemos decir que ya esta formada porque siempre está en proceso de formación. Se desenvuelve en actividad y evolución pero también puede manifestar deterioro cuando dejamos de lado cultivarla, orientarla y desarrollarla mediante el proceso constante de crecimiento personal y espiritual, y por supuesto, de sanidad interior.

En particular estas últimas palabras le invito para que las lea de nuevo y tome conciencia de que todo ser humano, cuando mediante una adecuada orientación, es encaminado a asumir y a avanzar en el proceso de transformación de Dios, puede cambiar. ¡No todo está perdido!Satanás, nuestro adversario espiritual y quién mantiene al mundo cegado a la nueva oportunidad de vida que ofrece Dios gracias a la obra redentora del Señor Jesucristo, nos vende la idea de que no podemos cambiar y, cuando lo estamos logrando y por alguna razón fallamos, nos trae desánimo. Sin embargo en Jesucristo hay esperanza.

El dijo: «Yo soy la puerta; si alguno entra por mí, será salvo; y entrará y saldrá y hallará pasto. El ladrón solo viene para robar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia» (Juan 10: 9, 10).El Consejero Cristiano debe conocer elementos esenciales que componen a todo ser humano. La gran diferencia es que no pretende ser psicólogo y menos competir con el psicoanalista, sino brindar aconsejamiento con fundamento en los principios de vida que se hallan en las Escrituras.

Cuando tenemos una comprensión básica del yo o del ego, su relación con las circunstancias exteriores y de que manera se forma una personalidad, podemos afirmar que la personalidad se puede mejorar, transformar y perfeccionar.La ConductaAhora, ¿como definimos la conducta? Es sencillo. Conducta es la manifestación de la personalidad.

Podríamos decir que la conducta es el lenguaje o medio a través del cual se expresa la personalidad.Si tenemos una personalidad que tiene conflictos y problemas, reflejaremos estas anomalías en nuestros hechos, es decir, en la conducta. Nadie que enfrente desórdenes tendrá una conducta equilibrada.Hay un hecho que no podemos desconocer. Es el de personas que en apariencia son absolutamente calmadas y equilibradas, pero sorpresivamente tienen comportamientos que riñen con la imagen que nos habíamos formado. ¿Que ha ocurrido en tal situación? Que el individuo ha estado tratando de disimular y ocultar sus condiciones personales, antes que disponerse a superarlas. Cuando toma la determinación apropiada, es decir, volcarse al cambio de la mano del Señor Jesucristo, es posible mejorar y transformar el carácter, la personalidad y la conducta.horizontal rule Capítulo 3 Los fundamentos de la personalidad En Latinoamérica hay un refrán popular que encierra una profunda sabiduría. Dice: «Caras vemos, corazones no sabemos». La grandeza de su significación radica en que dentro de cada uno hay un mundo que solo Dios y cada quien conoce.

Ese cosmos al que estudiaremos hoy como un nuevo paso en la Consejería Pastoral es la Personalidad y se afianza en nueve fundamentos.Cuando aprendemos a conocerlos se facilita el proceso de identificación de la problemática que enfrenta una persona y, con ayuda de Dios, se logran establecer los pasos a seguir en el proceso de resolución de su conflicto interior.¿Recuerda una definición sencilla de la Personalidad? Sin duda que si. No obstante recordémosla: Es la manifestación del individuo frente a los hechos de la vida.Allí radica la importancia de que las personas tengan una aproximación clara respecto a su realidad. No olvide que aquel no sabe quién es en realidad, difícilmente podrá experimentar con éxito los estímulos –tanto positivos como negativos– provenientes de su medio ambiente.Mirándonos al espejo del almaParece curioso pero es real: todas las personas nos encontramos frente a tres facetas—diferentes una de la otra—en cuanto a lo que realmente somos. Son concepciones distintas de acuerdo a quién nos mira.

¿Cuáles son?

1.- La perspectiva que tenemos de nosotros mismos. Generalmente es una visión equivocada porque considerarnos tener más virtudes de las que efectivamente hemos cultivado

.2.- La perspectiva que los demás tienen de nosotros. Generalmente un concepto equivocado porque hay a quienes les caemos muy bien en el plano personal y también aquellos a quienes les parecemos «pesados» sin que hayamos hecho méritos para que tengan tal concepción nuestra. Puede darse también el caso inverso, en el que nos han idealizado de tal manera que tienen una extraordinaria imagen de nuestro comportamiento y, apenas fallamos, descubren la faceta real.

3.- La perspectiva de lo que realmente somos. Distinta de lo que nosotros creemos ser y de aquello que los demás creen que somos.Ahora la tarea es llegar, con estos tres elementos, a un punto de equilibrio que nos permita identificar los errores, áreas y puntos débiles, aspectos en los que somos fuertes y de que manera podemos mejorar.Es necesario conocernosLo que llamamos «Yo» o expresión de la Personalidad se conjuga en tres elementos. El apóstol Pablo los describió así al desear parabienes a los creyentes de Tesalónica: «Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida del Señor Jesucristo» (1 Tesalonicenses 5:23).Si observa el texto detenidamente, encontrará que siglos antes de que los expertos en psicología se pronunciaran, el apóstol tenía claros tres componentes de toda persona: espíritu -el que nos otorga Dios al darnos vida física y a través del cual nos podemos comunicar con El-; el alma -la capacidad pensante de todo ser, es decir, el elemento esencial que nos lleva a tener conciencia de que existimos, a razonar y tomar decisiones–, y por último el cuerpo, que es el revestimiento material en el que se anidan el espíritu y el alma.jComo se construye la Personalidad?

La edificación de la Personalidad constituye todo un proceso en el que, como si estuviéramos levantando un muro, cada experiencia positiva o negativa, representa un ladrillo -único e irrepetible—pero a la vez de suma importancia para que la estructura quede bien construida o tenga algunos puntos vulnerables. Levantada la muralla, se conjugan el «Yo» y la Personalidad. No olvide que el hombre es una unidad inseparable.Es probable que diga: «Vamos despacio, Fernando, Explíqueme un poco más acerca del “Yo” y su significación en el ser». De acuerdo. El «Yo» concentra las facultades de expresión que se manifiestan como la razón, la imaginación, las emociones, los sentimientos y la voluntad, entre otros.Un excelente complemento hacia el hombre que, como lo anota Pablo en la primera carta a los Tesalonicenses es «guardado irreprensible hasta la venida del Señor Jesucristo», lo constituye un adecuado cultivo de su personalidad. ¿De que manera? Mediante el afianzamiento de dos principios esenciales: el primero, equilibrio y, el segundo, organización.Es probable que usted analice su comportamiento y razones que obra inequitativamente, sus reacciones no miden consecuencias y tiene una idea desacertada del medio que le rodea. A esta perspectiva suma el hecho de que no sabe a ciencia cierta quienes es, para donde va y que es lo que realmente espera de la vida. Si responde afirmativamente a estos segmentos que hemos identificado, sin duda usted necesita cultivar su personalidad para responder adecuadamente a las exigencies del medio ambiente.La construcción de la Personalidad se cimienta en tres bases: la primera, los estímulos. Así sean experiencias agradables o desagradables, si estamos preparados con una Personalidad estructurada, en la que Dios esta obrando, no nos causaran daño.La segunda, el aprendizaje. Cada nuevo incidente que nos ocurre a diario debe llevarnos a aprender una lección. Y la tercera es la aceptación de las influencias positivas.

Por naturaleza determinamos que consideramos favorable y cuales ocurrencias de la cotidianidad son desventuradas. Una Personalidad con fundamento no permitirá que lo negativo tome fuerza ante que lo positivo que hayamos aprendido. El apóstol Pablo lo describe de la siguiente manera: «No seas vencido de lo malo, sino vence con el bien el mal» (Romanos 12:21).La renovación mental: el secreto El apóstol Pablo escribió: «No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cual sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta» (Romanos 12:2)

.Los seres humanos tenemos una serie de paradigmas que van encasillado nuestro comportamiento sujetándolo a determinadas reacciones. incluso nuestros deseos obedecen a los clichés que el mundo nos enseñó, son los que traen realización personal, placer y satisfacción, así estén errados.Alguién podrá pensar—por ejemplo-que escuchar música y beber toda la noche hasta caer exhausto es una manifestación de «haberlo pasado bien» mientras que otro, a quién no dudo que puedan considerarlo equivocado en sus apreciaciones, puede pensar que «una noche a todo dar» podría ser leer las Escrituras, meditar en ellas y orar.Cuando iniciamos el cultivo de nuestra Personalidad es necesario someternos a una Reprogramación mental. Los cristianos la miramos desde la perspectiva de someternos al obrar de Dios cuando comprendemos que le pertenecemos a Aquel que murió en la cruz por nuestros pecados y nos dio una nueva vida. «De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas» (2 Corintios 5:17).Hay quienes esbozan el método de impulsar la Reprogramación de nuestro ser a fuerza de la sugestión y la repetición de principios para que tomen forma en nosotros. La idea no es mala, pero tiene el fundamento necesario cuando esa transformación sea parte de nuestra entrega a Dios para que El obre en nosotros conforme a Su voluntad.

Recuerdos: no en el pasado ni en el futuro, en el presente Hay algo bien interesante cuando estamos hablando de la Reprogramación. Son los recuerdos.Cuando usted y yo evocamos un buen o mal momento, nuestro ser no identifica que apareció en el pasado ni determina la fecha, hora y lugar en que tuvo ocurrencia la escena. Trae al presente la imagen y revive la sensación grata, de dolor o de molestia que pudo producir aquel incidente.Podemos anotar entonces que el «Yo» no vive ni en el pasado ni en el futuro sino en el presente.

Y algo que pudo haber acontecido hace cinco años, al rememorar, puede avivar viejas heridas. Las experiencias negativas que evocamos pueden tornarse traumáticas. Sus estados emocionales y orgánicos se manifiestan como si estuviera atravesando nuevamente por la misma situación. De ahí la necesidad de que alguien que acude a Consejería Pastoral torne conciencia sobre la importancia de someterse a la Sanidad Interior que proviene de nuestro amado Dios y Padre.Concluyamos para adentrarnos en los fundamentos:

El «Yo» se expresa a través de la Personalidad. No son diferentes. La Personalidad a su vez se forma con los conocimientos del «Yo».¿Que son los fundamentos?La pregunta que nos asalta ahora es, ¿qué son los fundamentos de la Personalidad? Son los medios por los cuales recibimos estímulos internos y externos que contribuyen a la formación de la Personalidad. Representan los «materiales»: componentes, pianos, estructuras y pilares de la Personalidad.

1.- La Herencia Todos los seres humanos traemos una carta de información producto de las características físicas, orgánicas y glandulares que nos transmitieron nuestros padres. Las características dan forma a la parte física y biológica de la Personalidad.Los padres o quienes tuvieron a su cargo nuestra formación primaria influyen en nuestra vida con aspectos positivos y negativos. Los primeros nos estimulan a la imitación a futuro, los segundos se convierten en la mayoría de los casos en experiencias traumáticas que deben ser sanadas.Ahora, es necesario aclarar aquí que la Personalidad no se transmite por herencia de una manera marcada sino ciertos rasgos básicos que pueden ser modificados por el ambiente que nos rodea. Lo que hacen los progenitores es servir de modelo básico en la formación incipiente de la Personalidad del niño.

2.- El Temperamento Lo podemos definir como el conjunto de particularidades fisiológicas, morfológicas y glandulares que diferencian a los individuos entre si, determinando características particulares de reacción frente a los estímulos. Todo se relaciona con sus estados internos. Podemos decir que en el Temperamento es hereditario en alto grado. A el se asocian las tendencies impulsivas, afectivas y emotivas.¿Es inmodificable? En absoluto. El Temperamento es susceptible de ser encausado. No podernos permitir—en nuestra condición de cristianos—que obre con los parámetros de siempre.

3.- Las EmocionesLas Emociones son hijas legítimas del Temperamento. Constituyen su forma de expresión. Aquel que educa sus Emociones incide directamente en su Temperamento y a la inversa. Las emociones se expresan en ciclos. Se les denomina «ciclos emocionales» que es menester aprender a conocer y a manejar.Las Emociones se pueden conducir. Son susceptibles de «forjar estados de ánimo positivos» cuando llega la depresión o el desánimo, tal como lo leemos en el texto del apóstol Pablo: «Por nada esteís afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias, Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús» (Filipenses 4:6, 7),Cuando nos sometemos al Señor se producen los cambios que por años anhelamos y que eran imposibles dependiendo de nuestras propias fuerzas.

4.- Los Instintos Una definición sencilla de los Instintos podemos orientarla al decir que se trata de la impulsión natural que domina el comportamiento de un ser humano. Constituyen una fuerza poderosa que aumenta su satisfacción de una manera imperiosa, por ejemplo el hambre, reaccionar frente al peligro de muerte y descansar, entre otros. Son eminentemente algo biológico que influye en el Temperamento y a su turno, el Temperamento en los Instintos.

5.- Los Factores Externos¿Cuáles son los Factores Externos que influyen en la Personalidad? Hay por lo menos tres. El primero es el medio ambiente vital, que es la concatenación de experiencias que ocurren en el individuo desde la niñez y que le afectan positiva o negativamente en su desarrollo físico, mental y emocional. Estos incidentes repercuten en su personalidad.

Entre ellos podemos mencionar las manifestaciones de afecto, amor, comprensión y tolerancia de padres y allegados.El segundo es el medio ambiente social en el que toman parte la sociedad en la que nos desenvolvemos y la cultura prevaleciente. Es la realidad con la cual se enfrenta el ser humano apenas tiene uso de razón; por tal motivo es necesario que se adapte a las circunstancias que le rodean. Es imperativo, entonces, que preparemos al niño para asumir las vivencias que pueden ser positivas o negativas afrontándolas con equilibrio.El tercer y último factor sobresaliente es el medio ambiente ético en donde priman aspectos morales, la influencia que ejerce la religión y la formación educativa. Es una fase de suma importancia porque se afianzan los valores del ser humano.

6.- El Intelecto El Intelecto lo definimos como la capacidad de pensar, entender, comprender y aprender, Unos seres pueden desarrollar mas habilidades que otros, pero eso no significa que tengan mayor desarrollo de inteligencia que sus congéneres.El Intelecto o Inteligencia influye y modifica la Personalidad.

Aprender a pensar equivale a aprender a vivir bien.

7.- La Salud Integral Ante todo en este estudio es necesario tener en cuenta que la Salud Integral debe ser física, mental y emocional. Cuando se produce un trastorno de la Personalidad, hay serias fallas en la salud. Es una enfermedad del alma o de la mente que debe ser atendida ya que pueden manifestarse como afecciones orgánicas.8.- Las Experiencias Se constituyen en la colección de vivencias que el individuo experimenta durante su existencia, bien sean positivas o negativas y quedan grabadas en nuestra mente. Aunque no seamos conscientes, afectan nuestros actos. Al revisar el pasado recordamos las imágenes y que tipo de experiencias evocan, y a partir de allí es probable corregir la influencia que ejercieron en nosotros.9.- El Carácter El Carácter integra todos los fundamentos de la Personalidad y vendría a ser como el tronco de un árbol cuyas raíces son las bases que mencionamos anteriormente.

El Carácter al igual que la Personalidad es susceptible de ser modificado con la ayuda de Dios.Conocer nuestro mundo interior y lo que representa la Personalidad para nuestro ser, es esencial para quien ejerce la Consejería Pastoral. Primero, porque puede abrirse al mover de Dios con el propósito de que aplique los cambios que requiere, y segundo, porque podrá comprender fácilmente que ocurre con aquellos que van en su búsqueda en procura de orientación.